jueves, octubre 04, 2007

Apenas a dos días de sus primeros 18 meses de vida, Andrés duerme una siesta, agotado, por la terrible noche que pasó.

Andrés está enfermo.

El departamento donde vivimos huele a vómito de Andrés... Lina y yo, ya hemos perdido la cuenta de la cantidad de vómitos que hemos tenido que limpiar y la cantidad de pañales que hemos cambiado...

El güerito está pálido y triste... y nosotros, completamente fuera de ritmo... ésta sería su segunda semana en la guardería, y no tenemos quién nos ayude a cuidarlo en estas situaciones.

Decidimos inscribir nuevamente a Andrés en la guardería, a pesar de tener ya una triste experiencia, porque, creemos que ya está en una edad en la que necesita socializar y aprender cosas de niños de su edad, que ninguna de las nanas que le habíamos podido conseguir, podía enseñarle... así que, el que mi hijo esté enfermo por segunda vez en su vida, es el precio, por tener la oportunidad de vestir un uniforme, convivir con niños de su edad, aprender cosas nuevas y descargar toda esa energía que en casa, solo, no tenía ningún cause.

Enfermito, pues, mi hijo ahora está en cama, como agotado por el desgaste físico que implica una enfermedad tan agresiva como vomitar y tener diarrea... El pediatra y nuestra homeópata nos dieron medicamentos para que pronto vuelva a su escuela.

Espero que en pocos días, Andrés pueda recuperar el brillo de sus ojitos, la ternura de su sonrisa, y la velocidad de sus pasitos...

1 comentario:

Esteban dijo...

Alex...

Andrés recuperará el brillo en sus ojos... de hecho más rápido de lo que nosotros nos recuperamos de una cruda... aunque para los padres el tiempo pasa como el "bullet time" de Matrix... extremadamente lento.

Sólo dale muchos líquidos, platícale mucho... limpia todos los vómitos (acuérdate de tu adolescencia, si lo hacías por tus compas, qué te dura hacerlo por tu hijo)... y sigue las instrucciones médicas... nada de "homeopatías" y mucho caso a tu pediatra de cabecera...

Sé por lo que estás pasando... have been there, have done that... (y lo volveré a hacer)

Te mando un abrazo hermano.

Esteban