miércoles, julio 18, 2007

En días pasados, como pretexto de presentarnos al Vicepresidente de nuestra unidad de negocios, nos llevaron a todo el equipo a cenar a un lujoso restaurante en Santa Fé, en la ciudad de México.

Estaba todo el equipo: Éste señor es un gringo que trabaja como jefe del brasileño que era el jefe de mi jefe, quien en su ausencia estaba siendo reemplazado temporalmente por un argentino, obviamente estaba el director de la empresa en México, que es mexicano, y todo mi equipo, donde hay dos colombianas.

Estabamos en la mesa, pues, un gringo, un brasileño, un argentino, dos colombianas y un montón de mexicanos... si en los chistes sólo hace falta un mexicano para ganarles a todos, imaginen lo bien que la pasamos esa noche.

Pero quizá la mejor parte de la cena, fue cuando, para terminar de "romper el hielo", el brasileño propuso una dinámica muy interesante que consistía en que cada uno de los participantes en la mesa, tenía que decir tres sentencias: dos verdades y una mentira.

Parece fácil, pero el reto, es lograr hacerles pensar a los comensales que las verdades son tan increíbles que parecen mentiras, y que la mentira podría ser tan posible que crean que es más verdad que las verdades.

Al término de que cada jugador dice sus tres sentencias, luego pregunta: "¿Cuál es la mentira?" Todos opinan para decifrar cuál es la sentencia falsa y al final, de la manera más honesta, el "mentiroso" confiesa.

Se supone que debería llevarse un registro de los resultados para ver quién fué el mejor mentiroso, y supongo que quien logra engañar a más personas, será quien gana.

(¿Porqué habrán sugerido este juego en un equipo de ventas?)

El caso es que independientemente del registro, resultó muy divertido decir y oir las verdades y las mentiras.Al término de la reunión, las risas fluían naturalmente y habíamos aprendido algo más de cada uno de los que compartimos esa noche... verdades que muchos nunca hubiéramos creído.

Esta tarde, me tocó invitar a comer a la fuerza de ventas de un mayorista. En la mesa, eramos 8 personas, 7 mujeres y yo.

Y como la relación que tenía con todas ellas era muy limitada, el engorroso silencio en la mesa mientras ordenábamos los platillos me hizo recordar esta dinámica, que, sin pensarlo demasiado, expliqué las reglas y comencé con mi dos verdades y mi mentira, para romper el hielo.

La reacción en mis invitadas fué la esperada... al cabo de unos minutos, el mustio silencio colectivo se había convertido en carcajadas de las vendedoras que atónitas descubrían verdades de sus compañeras que instantes antes juraban conocer a la perfección.

Al término de la comida, justo cuando pedía la factura, el silencio se volvió a apoderar de la mesa. Ahora en el ambiente estaban las miradas de complicidad de las muchachas por haber compartido verdades -que en su mayoría fueron indiscreciones- y se había firmado un pacto de silencio y confidencialidad... y yo formaba parte de este grupo de secretos.

Ahora, en la oficina, seguimos hablando -en clave- de los secretos revelados... las sonrisas ya forman parte de la decoración de mi compañía en la ofina de mi cliente.

En la misión de venir a generar simpatía, creo que he ganado la primer batalla.

6 comentarios:

AlexB dijo...

Dos verdades, una mentira:

A) Cuando estaba en el tecnológico, hice mis prácticas profesionales en una agencia de tractores nuevos marca "John Deere". Ahí aprendí a manejar tractores.

B) Hace 10 años, en el verano del '97, conocí la ciudad de Moscú, en Rusia.

C) Alguna vez en mi vida, me dediqué a organizar excursiones económicas para jóvenes.

¿Cuál de estas tres sentencias es mentira?

Oscar dijo...

Mentira de Alex: B)

Dos verdades, una mentira:

A) Me fracturé el tobillo imitando la jugada maradonesca del mundial '86.

B) Mi coche lo debo y no estoy pagando mensualidades.

C) Mi título profesional lo obtuve con el proyecto de tesis "Mr. Machine".

Oscar Huerta dijo...

Mentira del Alex: A)o B)
Mentira del Oscared: A), B) y C)

Dos verdades y una mentira:

A) El lago con el agua más cristalina (de los que conozco) es el Lago Ness.

B) En los restaurantes de la zona de Rio de Janeiro, a las papas fritas se les llaman "papas portuguesas".

C) Felipe Calderón es un presidente legal y capaz de conducir a México al primer mundo.

Esteban dijo...

Hola Alex:

El juego lo dejo para alguna velada de cerveza y buena conversación, me gusta pero realmente es un ejercicio de introspección que hace mucho no hago y que ahorita por limitaciones de espacio/tiempo prefiero no hacer.

Me surgió una duda ¿por qué juegan a esto en una comida de vendedores? No me gustaría saber a qué juegan los vendedores de la industria del tabaco, o de los tiempos compartidos.

Oscar dijo...

Mentira de oscar huerta: DEBE ser A) o B) segurísimo!!! Por eliminación lógica.

Oscared

Anónimo dijo...

no dijiste nada sobre el vino rosado, eso si sonaria a mentira muy verdadera