martes, abril 22, 2008

Hoy en día, se importa casi el 40% de la gasolina que se consume en el país. Se manda el "crudo" a refinerías en Estados Unidos, para luego, comprar productos petroquímicos. Además, se importa gasolina y otros combustibles de los países más inimaginados.

Si la inmensa mayoría de este país, coincide en algo, es que ese diagnóstico no es favorable y que tenemos que hacer algo diferente. Ahí es donde las profundas diferencias comienzan.

Unos, pretenden traer esas refinerías extranjeras al país: ¿Por qué están tan lejos, pudiendo estar tan cerca? Si ya se hace ese procedimiento, a larga distancia, legalicémoslo y que se haga aquí mismo.

Y ésta, que fué la primer propuesta formal de cambio, es rechazada por los otros, quienes pretenden que sea Pemex quien construya y administre todas las refinerías que sean necesarias para el consumo e incluso para la exportación de petroquímicos... que dejar en manos de particulares este proceso o cualquier otro proceso productivo del sector, es privatizar y no nos conviene, porque implica que un gran porcentaje de los márgenes de utilidad de estas compañías será depositado en cuentras privadas que no contribuirán al desarrollo del país. El peligro está, que, en franca competencia con Pemex, quienes administren la paraestatal, decidan dejarla morir y conceder, poco a poco, el resto del pastel... ¿Por qué no?

Desafortunadamente, estamos llenos de políticos a modo, y que obedecen a esas presiones externas al país; están presionados por quienes son los más interesados en venir, y sacar su concesión para apropiarse de una parte del proceso productivo. Los diputados y senadores, están apurados por aprobar esta iniciativa de ley... seguramente se prestarán a un "debate", que realmente no necesitan, por que la instrucción está dada y saben en qué sentido será el voto. Es decir, así el debate dure 5 o 50 semanas, el mayoriteo es más que evidente.

A punto estaban de hacer esta faramalla democrática cuando otra vez los revoltosos "de López", y sus "adelitas" hicieron sus movimientos para parar el "madruguete". Paréntesis para lo del "madruguete": Resulta que el que hoy cobra como presidente, fué secretario de energía, antes de candidatearse... pasaron muchos meses, y durante su campaña presidencial nunca mencionó pública y abiertamente sus intenciones reformistas... Lo mismo los diputados y senadores que hoy se sienten "secuestrados"... Es decir, los que votaron por ellos, no sabían que en su programa de gobierno-legislativo, incluía una propuesta de reforma tan polémica.

Pasaron casi 18 meses sin que se hablara del tema. Luego, se comienzan con spots, y los comunicadores comenzaron a tocar el tema de la privatización del petróleo como la "unica" alternativa. Se presenta un diagnóstico catastrófico, y, cuando nadie lo esperaba, justo antes de que termine el periodo ordinario de sesiones, se presenta una iniciativa que es anunciada con todos los tintes populistas que se pudieron encontrar. "La reforma es la panacea".

"Los malos" toman las cámaras y los "buenos" apuran. Quieren que la ley se apruebe lo más pronto posible. Unos piden un debate público y abierto, los otros quieren un debate por puro trámite. Y yo me pregunto: ¿Cuál es la prisa? Y yo me imagino la respuesta:

Obviamente no quieren que el "debate" se alargue tanto tiempo, y que, llegue a empalmarse con algún proceso electoral. Tampoco con el informe de gobierno. Que se apruebe ahora, justo antes de los juegos olímpicos. Y es que tienen miedo. Las últimas encuestas revelan a un 70% de los mexicanos, en contra de la reforma privatizadora. (Esa es la verdadera mayoría).

Hoy, los diputados del PRIAN, alegan democracia, sabiendo que ellos juntos podrían aprobar la reforma... Lo que no es democrático es que lo hagan obedeciendo a intereses particulares y no a los ciudadanos que votaron por ellos. Es decir, si ahora se cruzara un proceso electoral, pese a las apuestas de que el PRD sería el más afectado por todos sus desmadres, el PRIAN, sería un serio competidor para ser la peor opción, tomando en cuenta que sus electores piensan que están aprobando una reforma en contra de sus intereses.

***

Estamos en una democracia simulada. Unos, deciden en las cúpulas los destinos de un pueblo en función de intereses económicos particulares, desde luego, apoyados en procedimientos "legales", y otros, tienen que hacer procedimientos "ilegales" para impedirlo y para ser escuchados.

Desde la "legalidad", se pretende imponer una ilegalidad... y otros, con acciones "ilegales", tratan de defender una legalidad violada sin piedad.

***

Decía que, nuestros diputados están actuando obadeciendo a sus propios intereses... siempre lo han hecho. Pero ahora, se meten con el dinero de la gente. Y aún, despues de tanto debate, despues de tantos comentarios, entrevistas, programas, diarios, columnas, blog's y demás, todavía no entiendo ¿cómo es que a los ciudadanos que no tenemos planeado poner nuestra refinería, nos puede convenir esta reforma? ¿Qué nos importaría si la gasolina que usemos está refinada por Pemex o por Exxon? La diferencia de fondo, es que las utilidades de nuestro consumo ser irían a comprar libros de texto gratuitos para primarias federales, o se iría a un banco en Suiza. ¿Por qué tanta insistencia en que es lo mejor para el país? ¡Necesito un argumento pragmático!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Sólo una pregunta, en relación con el discurso del "presidente"... EN DONDE ESTAN LOS EXCEDENTES DE LOS INGRESOS PETROLEROS desde que inició su gestión?... Fueron aplicados: ¿¿para becas estudiantiles?? ¿¿para dotar de empleo a los miles de desmpleados? ¿¿Para cumplir con todas esas promesas que se mencionan en su discurso??... ya inició el cumplimiento de esas metas??? POR FAVOR QUE LO PUBLIQUE CON DATOS Y CIFRAS COMPROBABLES... Así podremos aceptar estos nuevos "ofrecimientos" (o son señuelos unicamente?).. "Obras son amores, y no buenas razones"
Pero si no puede mostrar estas obras, ENTONCES LAS QUE PROMETE QUEDARAN EN LO MISMO : PROMESAS SIN CUMPLIR...Reflexionemos : Queremos Petroleo para nuestro progreso o para "Mouriño & Co"? No aceptemos que se venda, rente, privatice, enajene o preste la Gallina de los Huevos de Oro, para que después tengamos que comprar con sangre lo que es nuestro... A quienes creyeron en el "Gobierno de las manos limpias", una sola pregunta... volverías a creer en él??... quizá te apellidas Mouriño

Anónimo dijo...

""YO CREO QUE SE LE ESTÁ DANDO MUCHO REVUELO A LA REFORMA ENERGETICA, DEMASIADA PROMOCIÓN Y SE ESTÁ CONFUNDIENDO A LA GENTE, AL CIUDADANO COMUN, COMO YO Y MUCHOS MILLONES MAS, TAN FACIL QUE ES QUE NOS EXPLIQUEN QUE AL CONTRATAR EMPRESAS O INVERISONISTAS PRIVADOS PARA LA CONSTRUCCION Y OPERACION DE LA REFINERIAS NO VAN A PARTICIPAR DE LAS GANANCIAS O UTILIDADES DE PEMEX, SINO QUE ESTARAN SIMPLEMENTE CONTRATADAS PARA TALES TRABAJOS, OBRAS ASIGNADAS O PROYECTOS ADJUDICADOS POR LICITACIÓN PUBLICA, ETC. POR LO QUE ESO NO LES DA DERECHO A PARTICIPAR COMO SOCIOS EN LAS GANANCIAS QUE GENERE LAS PARAESTATAL, POR ENDE NO SE TIENE RIESGO DE QUE SE PRIVATICE, PERO SI ESTAS EMPRESAS O INVERSIONISTAS PRIVADOS DE ORIGEN EXTRANJERO PORQUE EL PRETEXTO ES LA TECNOLOGIA Y LA MANO DE OBRA CALIFICADA EN ESOS NIVELES, SI PARTICIPARAN DE LAS UTILIDADES O GANANCIAS DE LAS REFINERIAS, CLARO QUE EXISTE EL RIESGO DE QUE SE PRIVATICE, PORQUE NO SE ESTARIAN CONTRATANDO SE ESTARIAN ASOCIANDO CON PEMEX.

ACLAREN ESO POR FAVOR.

Comentario por: Armando Rodríguez

AlexB dijo...

Claro que sí, Armando, mi interpretación, desde el día del discurso populista de Calderón, la intención es más que clara: CONCEDER la transformación del petróleo, entre otras fases del proceso del sector petrolero. La verdad es que quienes defienden la reforma como "NO PRIVATIZADORA", dicen una verdad a medias. En efecto, la propiedad de Pemex sigue siendo del Estado Mexicano, pero la industria privada rapaz, no quiere que le den, sino que lo dejen entrar donde hay: La exploración, explotación, refinación, transporte y venta de los productos... tendiendo esas concesiones, ¿Para qué quiere los "fierros" de pemex? Y cuando el sector petrolero, o una de sus partes está en manos PRIVADAS, se está PRIVATIZANDO.

El tema, para quienes creen que me estoy rasgando las vestiduras por un nacionalismo arcaico, es que no es necesario que se "asocie" con ningún ente privado... y si lo hacemos, estaremos compartiendo la renta petrolera con empresas privadas y eso quiere decir que estaremos partiendo las utilidades de un recurso que debería quedarse 100% para los mexicanos.

Lo aclaro: NO tengo NADA en contra de la industria privada. Yo he trabajado para ella desde hace más de 10 años, y ahora mismo, pretendo ser empresario. Pero el tema del petróleo es una mercancía que no tiene por qué regirse con "las reglas del mercado", es un producto que es propiedad de la nación y no tiene por qué compartirse. (A menos, claro que se tengan compromisos con fuertes potencias económicas en el mundo, y seamos obligados a cederlo... Entonces, no necesitamos perder el petróleo para perder la soberanía... si se nos dicta la línea desde el exterior, somos unos peleles que nos dejamos mangonear).

Armando, esa es mi opinión... pero como en muchas oportunidades, puedo estar equivocado.

Saludos y gracias por escribir!

A.

Anónimo dijo...

25-IV-08. No sé en qué tipo de empresa piensas echar a andar, pero, de acuerdo a tus ideas, no es justo que vayas a obtener un beneficio económico lícito de tus clientes; debería el gobierno manejar tooooda la economía para así abaratar los productos y servicios al no haber presiones de ganancia: = comunismo que ya fracasó, de sobra sabes dónde.

AlexB dijo...

Amigo anónimo: Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. ¡No mames! :D

Una cosa es "No privatizar el sector petrolero" y otra, que eres el único descabellado que ha tocado el tema de que el Estado controle "tooooda" la economía. No mames. No a lugar tal estupidez. Nadie lo ha planteado. ¿Te drogas?

Ah! y Pemex ha sido administrado por el Estado DECADAS! Y eso no es comunismo. O quieres decir que has vivido en un país comunista todo este tiempo?

(¡Qué tamaño de pendejada!) Igual te respeto, pero neta que estás bien lejos de la realidad.

Ah! y mi negocio es como los cientos de miles de pequeños negocios que NO NOS SENTIMOS amenazados por pensar que si no se privatiza pemex vamos a caer al comunismo. Esa idea sólo está en tu cabeza... afortunadamente.

Como puntada es MUY buena, y todavía me sigo riendo... espero que hayas puesto el comentario como una cápsula cómica... pero lo malo es que no sabemos tu nombre para darte el crédito. Sigue escribiendo.

generación 84-87 CCCP dijo...

Alex, no estoy de acuerdo en que dejar en manos de la iniciativa privada algún proceso productivo de PEMEX signifique privatizarlo. No sé si con la siguiente analogía me explique mejor. Trabajo en un laboratorio del IMSS. Para realizar la mayoría de los análisis, necesitamos aparatos muy costosos y reactivos que son caros también. Antes, estos aparatos y los reactivos los compraba el IMSS, porque no tiene la tecnología ni los recursos necesarios para producirlos. Personal del IMSS les daba mantenimiento y estaba encargado de comprar los reactivos. ¿Y? Pues todo era un caos. El encargado de darles mantenimiento también estaba encargado de cambiar las lámparas del quirófano y de arreglar el aire acondicionado, así que o no tenía tiempo de dárselo o no estaba bien preparado para hacerlo. En caso de descomposturas no había refacciones para los aparatos ni quién las instalara, podían pasar meses (literalmente) sin ser arreglados, hasta que un día, después de pasar por mil procesos burocráticos, llegaba la refacción que luego resultaba no era la necesaria. E igual con los reactivos. Muchas veces no teníamos los necesarios para trabajar, y los que había eran de la más mala calidad. Todo esto redundaba en resultados de laboratorio no confiables y una deficiente atención al derechohabiente. Pero un día, bendito sea dios, el IMSS decidió contratar por un tiempo definido a una empresa PRIVADA que trabaja de la siguiente manera: instala los aparatos en el laboratorio, se encarga de darles mantenimiento, nos surte los reactivos que utiliza, y hasta la capacitación impartida por personal calificado para ello. A cambio, el IMSS le paga una cantidad fija por cada estudio de laboratorio realizado. Muchos pusieron el grito en el cielo: ¡El IMSS se privatiza! ¡Primero es esto, luego nos van a vender completamente! Mucho personal se resistió al cambio. Pero ahora todos estamos felices. El IMSS, porque no gasta tanto dinero en el laboratorio, y el no gastar dinero significa ganarlo. Y porque no recibe tantas quejas generadas por el mal servicio del laboratorio. Nosotros, el personal operativo, porque confiamos plenamente en unos aparatos modernos y de buena calidad que sabemos nos darán resultados fiables. Además porque basta un mensaje por celular al proveedor ante cualquier problema para que en cuestión de horas, cuando mucho, esté un ingeniero especializado hincado bajo el aparato arreglando el desperfecto. El proveedor, feliz porque está ganando dinero. Si uno de sus aparatos falla, pierde dinero porque se dejan de realizar estudios, además de que tiene mucho interés en renovar su contrato. Por eso nos tiene tan consentidos. Y por último, el paciente, que es lo importante. Está feliz porque no tiene que esperar meses por el resultado de un análisis, sino horas o minutos. Porque el médico no lo manda otra vez al laboratorio porque no cree en sus resultados, o porque de plano, nunca estuvieron. Porque, en pocas palabras, se le atiende con más calidad. Ahora todos, inclusive los que se resistían a la introducción de una empresa privada, esperamos que el IMSS licite todos los procesos (o los que convengan) que se llevan a cabo en los laboratorios. El IMSS sigue siendo de todo el pueblo mexicano, una paraestatal, no se privatizó, y nadie perdió su trabajo. Tal vez el proveedor (o los proveedores, hay varios) se esté enriqueciendo a costa del IMSS, pero nadie se lo reprocha porque nos brinda un servicio que hace que el IMSS gane también. Guardando las debidas proporciones, me parece que algo muy parecido es lo que sucede en PEMEX.

Creo que el problema que origina las profundas diferencias a las que haces mención en este post no es (o no debería ser) la duda acerca de que si es mejor traer refinerías extranjeras al país o que sea PEMEX quien construya y administre estas refinerías. El origen del problema va más allá: ¿PEMEX tiene la capacidad económica y tecnológica para operar más refinerías, y aún más, para obtener petróleo en aguas profundas? Si la tiene, ¿es más rentable que lo haga o que contrate a empresas privadas?

Yo me inclino a pensar que no. A lo mejor tu crees que sí. Pero en realidad, estas preguntas no las puede contestar cualquier persona. Lo que opinen Cuauhtémoc Cárdenas, Felipe Calderón, López Obrador, Lorenzo Meyer, el equipo de analistas de televisa o de tv azteca , incluso las bancadas priista, perredista o panista no serán más que eso: opiniones.

Los que en realidad pueden resolvernos esta duda es gente con mucha experiencia en la industria petrolera mexicana. Que conozca los procesos industriales y económicos de pe a pa, que entienda en dónde están los puntos débiles de PEMEX y que ofrezca soluciones prácticas, factibles, viables y realistas. Y por si fuera poco, que sea imparcial y en realidad comprometida con el futuro de PEMEX. Como parece ser que todos estamos de acuerdo en la necesidad de un cambio en PEMEX, y como ese cambio lo tienen que decidir diputados y senadores, es obligación de ellos escuchar y aprender lo que tengan que decir los expertos en la materia, para que puedan tomar una decisión correcta acerca del qué hacer con PEMEX. Me decepciona y avergüenza que habiendo tantas cosas que arreglar en el país y tanto por qué trabajar, los representantes del pueblo (principalmente, diputados) no hagan su trabajo, y arrastren a una gran parte de la población a una vorágine de chismes y de dimes y diretes. Que si se quieren quedar con el pastel, que si ya está dada la instrucción, que si tenemos políticos a modo, que si López y sus adelitas evitaron un madruguete y un fast track, que si los malos toman las cámaras y los buenos apuran (perdón por parafrasearte, a mi no se me da muy bien el uso de estos términos). Y lo único que logran con todo esto es darnos al resto de la población infinidad de material para leer en los periódicos, ver en la tele y discutir en la web y en los cafés, en lugar de una solución imparcial, realista y viable al problema de PEMEX.

Tratando de ser lo más pragmático posible, voy a darte lo que podrían ser respuestas a tus preguntas:

¿cómo es que a los ciudadanos que no tenemos planeado poner nuestra refinería, nos puede convenir esta reforma? Porque SE SUPONE (todavía no está bien diseñada, a mi parecer) que una reforma incluyente de la industria privada haría que PEMEX fuera más eficiente y productivo, con todo lo que conlleva. ¿Por qué más eficiente y productivo? Porque a lo mejor económicamente le conviene más pagar a empresas privadas por realizar ALGUNOS procesos que realizarlos él mismo (o tal vez ni siquiera pueda realizarlos). Así, aunque no tengas una refinería, vas a resultar beneficiado como siempre lo has sido toda tu vida gracias al petróleo.

¿Qué nos importaría si la gasolina que usemos está refinada por Pemex o por Exxon? Mucho. Tal vez si toda la gasolina producida fuera refinada por PEMEX (si es que algún día pudiera o le conviniera refinarla toda, no lo sé, volvemos a lo mismo) le costaría muy caro producirla o no la produciría de buena calidad, lo cual repercutiría directamente en tu bolsillo o en el motor de tu auto.

La diferencia de fondo, es que las utilidades de nuestro consumo ser irían a comprar libros de texto gratuitos para primarias federales, o se iría a un banco en Suiza ¿Por qué tanta insistencia en que es lo mejor para el país?
Es difícil dar una respuesta pragmática a esta pregunta. En primer lugar, la diferencia de fondo está más al fondo de lo que planteas. En segundo lugar, estamos partiendo de una premisa errónea: en nuestras condiciones, es imposible dar por un hecho que el dejar que PEMEX se encargue de todos sus procesos garantice que se puedan seguir comprando libros de texto gratuitos, ni que el dejar que ALGUNOS procesos los realicen industrias privadas signifique que todo el dinero del petróleo se va a ir a engrosar cuentas en Suiza. Tal vez no debería interesarnos la insistencia en lo que es mejor para el país sea del PAN, PRI, PRD, presidencia o medios. Lo que nos debe interesar a todos, y considerarlo como nuestro deber, es que se analice a fondo, con toda honestidad y profesionalismo, lo que es mejor para el país. A nosotros no nos tiene que convencer nadie qué es lo mejor. Cuando vas al médico, ¿te pregunta cuál es el tratamiento que consideras mejor para aliviarte? No. Confías en él y en su profesionalismo, y le exiges que te de el mejor tratamiento posible. Para eso le pagas. Igual debemos exigir y vigilar que los diputados y senadores trabajen, analicen y estudien para que tengan la capacidad de decidir qué es lo mejor para PEMEX y para México. Para eso los elegimos y para eso les pagamos.

Me gusta leer tu blog. Muchas gracias por permitir expresarme en él.

Carlos I Rodríguez dijo...

Alex, no estoy de acuerdo en que dejar en manos de la iniciativa privada algún proceso productivo de PEMEX signifique privatizarlo. No sé si con la siguiente analogía me explique mejor. Trabajo en un laboratorio del IMSS. Para realizar la mayoría de los análisis, necesitamos aparatos muy costosos y reactivos que son caros también. Antes, estos aparatos y los reactivos los compraba el IMSS, porque no tiene la tecnología ni los recursos necesarios para producirlos. Personal del IMSS les daba mantenimiento y estaba encargado de comprar los reactivos. ¿Y? Pues todo era un caos. El encargado de darles mantenimiento también estaba encargado de cambiar las lámparas del quirófano y de arreglar el aire acondicionado, así que o no tenía tiempo de dárselo o no estaba bien preparado para hacerlo. En caso de descomposturas no había refacciones para los aparatos ni quién las instalara, podían pasar meses (literalmente) sin ser arreglados, hasta que un día, después de pasar por mil procesos burocráticos, llegaba la refacción que luego resultaba no era la necesaria. E igual con los reactivos. Muchas veces no teníamos los necesarios para trabajar, y los que había eran de la más mala calidad. Todo esto redundaba en resultados de laboratorio no confiables y una deficiente atención al derechohabiente. Pero un día, bendito sea dios, el IMSS decidió contratar por un tiempo definido a una empresa PRIVADA que trabaja de la siguiente manera: instala los aparatos en el laboratorio, se encarga de darles mantenimiento, nos surte los reactivos que utiliza, y hasta la capacitación impartida por personal calificado para ello. A cambio, el IMSS le paga una cantidad fija por cada estudio de laboratorio realizado. Muchos pusieron el grito en el cielo: ¡El IMSS se privatiza! ¡Primero es esto, luego nos van a vender completamente! Mucho personal se resistió al cambio. Pero ahora todos estamos felices. El IMSS, porque no gasta tanto dinero en el laboratorio, y el no gastar dinero significa ganarlo. Y porque no recibe tantas quejas generadas por el mal servicio del laboratorio. Nosotros, el personal operativo, porque confiamos plenamente en unos aparatos modernos y de buena calidad que sabemos nos darán resultados fiables. Además porque basta un mensaje por celular al proveedor ante cualquier problema para que en cuestión de horas, cuando mucho, esté un ingeniero especializado hincado bajo el aparato arreglando el desperfecto. El proveedor, feliz porque está ganando dinero. Si uno de sus aparatos falla, pierde dinero porque se dejan de realizar estudios, además de que tiene mucho interés en renovar su contrato. Por eso nos tiene tan consentidos. Y por último, el paciente, que es lo importante. Está feliz porque no tiene que esperar meses por el resultado de un análisis, sino horas o minutos. Porque el médico no lo manda otra vez al laboratorio porque no cree en sus resultados, o porque de plano, nunca estuvieron. Porque, en pocas palabras, se le atiende con más calidad. Ahora todos, inclusive los que se resistían a la introducción de una empresa privada, esperamos que el IMSS licite todos los procesos (o los que convengan) que se llevan a cabo en los laboratorios. El IMSS sigue siendo de todo el pueblo mexicano, una paraestatal, no se privatizó, y nadie perdió su trabajo. Tal vez el proveedor (o los proveedores, hay varios) se esté enriqueciendo a costa del IMSS, pero nadie se lo reprocha porque nos brinda un servicio que hace que el IMSS gane también. Guardando las debidas proporciones, me parece que algo muy parecido es lo que sucede en PEMEX.

Creo que el problema que origina las profundas diferencias a las que haces mención en este post no es (o no debería ser) la duda acerca de que si es mejor traer refinerías extranjeras al país o que sea PEMEX quien construya y administre estas refinerías. El origen del problema va más allá: ¿PEMEX tiene la capacidad económica y tecnológica para operar más refinerías, y aún más, para obtener petróleo en aguas profundas? Si la tiene, ¿es más rentable que lo haga o que contrate a empresas privadas?

Yo me inclino a pensar que no. A lo mejor tu crees que sí. Pero en realidad, estas preguntas no las puede contestar cualquier persona. Lo que opinen Cuauhtémoc Cárdenas, Felipe Calderón, López Obrador, Lorenzo Meyer, el equipo de analistas de televisa o de tv azteca , incluso las bancadas priista, perredista o panista no serán más que eso: opiniones.

Los que en realidad pueden resolvernos esta duda es gente con mucha experiencia en la industria petrolera mexicana. Que conozca los procesos industriales y económicos de pe a pa, que entienda en dónde están los puntos débiles de PEMEX y que ofrezca soluciones prácticas, factibles, viables y realistas. Y por si fuera poco, que sea imparcial y en realidad comprometida con el futuro de PEMEX. Como parece ser que todos estamos de acuerdo en la necesidad de un cambio en PEMEX, y como ese cambio lo tienen que decidir diputados y senadores, es obligación de ellos escuchar y aprender lo que tengan que decir los expertos en la materia, para que puedan tomar una decisión correcta acerca del qué hacer con PEMEX. Me decepciona y avergüenza que habiendo tantas cosas que arreglar en el país y tanto por qué trabajar, los representantes del pueblo (principalmente, diputados) no hagan su trabajo, y arrastren a una gran parte de la población a una vorágine de chismes y de dimes y diretes. Que si se quieren quedar con el pastel, que si ya está dada la instrucción, que si tenemos políticos a modo, que si López y sus adelitas evitaron un madruguete y un fast track, que si los malos toman las cámaras y los buenos apuran (perdón por parafrasearte, a mi no se me da muy bien el uso de estos términos). Y lo único que logran con todo esto es darnos al resto de la población infinidad de material para leer en los periódicos, ver en la tele y discutir en la web y en los cafés, en lugar de una solución imparcial, realista y viable al problema de PEMEX.

Tratando de ser lo más pragmático posible, voy a darte lo que podrían ser respuestas a tus preguntas:

¿cómo es que a los ciudadanos que no tenemos planeado poner nuestra refinería, nos puede convenir esta reforma? Porque SE SUPONE (todavía no está bien diseñada, a mi parecer) que una reforma incluyente de la industria privada haría que PEMEX fuera más eficiente y productivo, con todo lo que conlleva. ¿Por qué más eficiente y productivo? Porque a lo mejor económicamente le conviene más pagar a empresas privadas por realizar ALGUNOS procesos que realizarlos él mismo (o tal vez ni siquiera pueda realizarlos). Así, aunque no tengas una refinería, vas a resultar beneficiado como siempre lo has sido toda tu vida gracias al petróleo.

¿Qué nos importaría si la gasolina que usemos está refinada por Pemex o por Exxon? Mucho. Tal vez si toda la gasolina producida fuera refinada por PEMEX (si es que algún día pudiera o le conviniera refinarla toda, no lo sé, volvemos a lo mismo) le costaría muy caro producirla o no la produciría de buena calidad, lo cual repercutiría directamente en tu bolsillo o en el motor de tu auto.

La diferencia de fondo, es que las utilidades de nuestro consumo ser irían a comprar libros de texto gratuitos para primarias federales, o se iría a un banco en Suiza ¿Por qué tanta insistencia en que es lo mejor para el país?
Es difícil dar una respuesta pragmática a esta pregunta. En primer lugar, la diferencia de fondo está más al fondo de lo que planteas. En segundo lugar, estamos partiendo de una premisa errónea: en nuestras condiciones, es imposible dar por un hecho que el dejar que PEMEX se encargue de todos sus procesos garantice que se puedan seguir comprando libros de texto gratuitos, ni que el dejar que ALGUNOS procesos los realicen industrias privadas signifique que todo el dinero del petróleo se va a ir a engrosar cuentas en Suiza. Tal vez no debería interesarnos la insistencia en lo que es mejor para el país sea del PAN, PRI, PRD, presidencia o medios. Lo que nos debe interesar a todos, y considerarlo como nuestro deber, es que se analice a fondo, con toda honestidad y profesionalismo, lo que es mejor para el país. A nosotros no nos tiene que convencer nadie qué es lo mejor. Cuando vas al médico, ¿te pregunta cuál es el tratamiento que consideras mejor para aliviarte? No. Confías en él y en su profesionalismo, y le exiges que te de el mejor tratamiento posible. Para eso le pagas. Igual debemos exigir y vigilar que los diputados y senadores trabajen, analicen y estudien para que tengan la capacidad de decidir qué es lo mejor para PEMEX y para México. Para eso los elegimos y para eso les pagamos.

Me gusta leer tu blog. Muchas gracias por permitir expresarme en él.

Esteban dijo...

Alex.

El Gobierno no es bueno para administrar. URSS vs. USA. Europa del Este comparada con Europa del Oeste.

Entiendo perfecto tu punto de vista: El Gobierno tiene empresas, y, con las utilidades, se ayuda a paliar la pobreza de los que menos tienen.

Pero la realidad no funciona así.

La realidad es: Ponle a un político de poca monta, a un burócrata, la dirección de una empresa que no es suya, que no va a rendir cuentas por las ganancias o pérdidas de la misma, un burócrata al cuál le interesa quedar bien con el gobernante en turno (y el que sigue) en vez de quedar bien con las utilidades de la empresa... Y allí tienes a la causa de que la URSS no sea la potencia dominante. El individuo es la base de la sociedad. Nunca jamás "el bien común" va a ser más importante que el bienestar individual.

En mi mundo, en el mundo en el cual vi a España (con mis propios ojos) ser un país subdesarrollado en 1985, ser un país con carreteras horribles, pobreza extrema, con dos canales de televisión, tres estaciones de radio, y verlo de vuelta en 2004 como un país desarrollado, gran infraestructura, gente próspera y feliz por todas las regiones, desde Cataluña hasta la Mancha.

Con esa gente y en esos momentos te das cuenta de una cosa: El estado sirve para garantizar al individuo aspectos básicos: Seguridad, higiene, salud, educación. Hasta allí. Y poner el "piso parejo" para que todos tengan las mismas oportunidades en la vida.

Si el gobierno va a querer ser emprendedor, pues simplemente NO FUN-CIO-NA. La naturaleza humana tenderá a corromper, tenderá a querer acaparar, a doblar voluntades por unos cuantos pesos, pesetas, dólares o euros.

Invertir y arriesgar, dar empleo para generar riqueza, arriesgar y tener oportunidad de ganar. Es lo mejor que le ha pasado a la humanidad.

Pemex en México (área refinación) genera perdidas de $4,000 millones de dólares anuales. Pémex asociado con Royal Dutsch Shell genera ganancias de $400 millones en una sola refinería. En Texas o genera utilidades, o se chinga (perdón por mi francés). En México, si pierde dinero se subsidia, y si sigue perdiendo dinero se le hecha más dinero...

E.