jueves, julio 05, 2007

Hace apenas un par de días, nos enteramos que Bill Gates, el legendario magnate y enigmático personaje había perdido su aparentemente exclusivo sitio en el primer lugar de los hombres más ricos del mundo.

Cobijado en el país más rico del orbe, y aprovechando la coyontura de la explosión tecnológica y el brutal consumo de productos de cómputo, Gates había sorprendido al mundo con su ingenio y capacidad de colgarse de esta oportunidad para hacerse, a su corta edad, el hombre más rico del mundo.

Pero desde hace apenas unos días, esa posición ha sido arrebatada por un hombre, quizá menos emblemático: Carlos Slim. Apesar de que este hombre ya tenía algunos años figurando en esta exclusiva lista, al enterarme de que este mexicano había conquistado la cima, estuve a punto de escribir en mi blog un comentario que pensaba desarrollar la pregunta "¿Motivo de orgullo o de vergüenza?".

Por alguna razón, no pude escribir mis comentarios respecto a esta nota, pero esta mañana, revisando los diarios, una gota más derramó mi ánimo y aquella pregunta que quería desarrollar en días pasados fue resuelta con una enérgica respuesta: "¡Vergüenza!".

Resulta que para quienes sienten orgullo de ver a un mexicano en la cima de los hombres que poseen más riqueza en el mundo, es importante tambien mostrarles que existe la otra cara de la moneda: La extrema pobreza.

En ese mismo país donde está el hombre más rico del mundo con casi US$68,000'000,000, el 47% de los mexicanos no poseen ninguna propiedad; 25% no son capaces de comprar la canasta básica y 18% de nuestros paisanos no son capaces de tener alimentos suficientes para nutrirse.

No estoy seguro, lo confieso y me encantaría que alguien que lea esta nota y tenga el dato me lo pueda hacer llegar, de cómo se han comportado estas cifras en los últimos 30 años, pero tengo la impresión de que, mientras la riqueza se siga acumulando en un sólo bolsillo, cada vez más mexicanos entran en esta desprestigiada cifra de la pobreza.

Definitivamente el modelo económico que los políticos se aferran a seguir no está funcionando, no si se prentende traer a este país justicia social y oportunidades para todos.

Entiendo, si alguien me asegura que este mismo modelo ha sido exitoso en otros países; pero debemos reconocer que las condiciones en las que vivimos actualmente no son propicias para pretender competitividad cuando la mitad de los mexicanos no solo no poseen capital para invertir, sino que están preocupados por la supervivencia de sus familias.

Por si fuera poco, el gobierno federal lleva ya 7 años enfrascado queriendo aprobar una reforma fiscal para hacerse de recursos, enviando un mensaje contradictorio con ese gasto corriente que resulta igual de ofensivo a la situación en la que estamos.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué significa tener estabilidad macroeconómica? ¿De qué sirve tener controladas las variables macroeconómicas si hay mexicanos muriéndose de hambre? ¿Quién piensa que vamos por el camino correcto mientras más riqueza está en menos manos y más mexicanos tiene cada vez menos?

Esta situación rebasa mi inteligencia y no me es posible proponer una solución. Por el momento, puedo asegurar que lo que sea que se esté haciendo es insuficiente para resolverlo; de lo que sí estoy convencido es que antes de imponer cualquier modelo económico, debemos pensar primero en cómo saciar el hambre de toda esa gente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

asi es dividiendo esa lana entre 105 millones de mexicanos nos toca aprox de 7200 m. n. a cada uno es decir 35000 para mi familia, sin embargo no se compra un bien inmueble, a cambio se puede comprar television, celulares (telcel), cenar dos o tres veces en sanborns y desde luego unos seguritos de vida y auto y tantan se acabo, desde luego que es vergonzoso asi como los 205 000 000 de usd del cuento chino. que somos los mexicanos o de que estamos hechos para permitir casos semejantes?

edil.

Esteban dijo...

"Permitir", "fregar", "parar"...

¡Tíos, espabilen!! parece que el cuento de los cangrejos de la cubeta (esos que jalan al cangrejo de hasta arriba para que no salga) es totalmente cierto en éste caso. Así no vemos los 'cómo sí', sino los 'como fregarnos a los otros'...

Alex, Edil. Lo primero que tienen que entender es que la riqueza medida como tal es el valor en mercado de las acciones que posee cada uno en las empresas en cuestión. Así, Gates ha tenido unos años "malos" en sus acciones, mientras que las acciones de la empresa América Móvil (que opera en todo América, desde Estados Unidos hasta Argentina), han subido un 39% éste año, ya que el auge del mercado móvil justifica éste precio elevado de las acciones.

Otra aclaración, Alex: La reforma fiscal busca generar las condiciones para un mayor crecimiento de la economía, que a la postre se traduce en menos pobreza. Esa reforma que los partidos "de oposición" desprecian (más en 7 años no han propuesto la suya propia), traería una mejor distribución del ingreso además de bases para un mayor crecimiento del país.

En lo que estoy de acuerdo es que el país está lleno de monopolios, que impiden la repartición más justa de la riqueza. Pero tanto es monopolio TELMEX como lo es PEMEX o como es la CFE. Ó como lo es el SNTE o la UNT. Empresas privadas, empresas públicas, sindicatos. Bien sabemos que los monopolios son la antítesis del capitalismo y que bien haríamos en deshacerlos para soltarle la rienda a la economía mexicana, y entonces sí, deshacernos de tantos y tantos pobres, y llenar la lista del Forbes de millonarios (sin monopolios, sino con innovación)