miércoles, febrero 21, 2007

En una ciudad o región, la gastronomía y los platillos locales, siempre ocupan un lugar fundamental en la cultura del lugar... degustar de la comida local, forma parte, casi siempre, de la agenda de los visitantes, así se encuentren por negocios o por simple turismo.

Ir, por ejemplo a Puebla y no comer mole, o chiles en nogada... o darse una vuelta a Monterrey y no llegar -aunque se esté a dieta- al "Rey del Cabrito"... o venir a Guadalajara y no ensuciarse los dedos con una torta ahogada, hace, de alguna manera, incompleta la visita... así se hayan visitado los monumentos, los edificios, catedrales, u otros atractivos, el no comerse "el platillo de casa", siempre deja la sensación de que no se estuvo ahí por completo.

Cuando niño, en mi Zapotlán el Grande, no tenía claro cuál sería el platillo típico de mi pueblo. Cuando mis tíos o amigos nos visitaban y nos preguntaban que cuál era el lugar para comer al que no podían faltar, las respuestas eran siempre muy variadas... Unos decían que la birria de "con el Azul"... otros le daban ese crédito al pozole de con Amelia; A tal o cuál menudería... o a la comida corrida de "Juanito's"... Había gente incluso que debatía entre cuál era el mejor taquero banquetero de todo el pueblo... o que si las hamburguesas con pepino frente a la VolksWagen eran las mejores de toda la región... otros, como yo, simplemente nos quitábamos de broncas diciendo que en la planta alta del mercado "Paulino Navarro", había un "food court" donde podrían encontrar cualquier cosa que se les antojara... eso sí, todo con el meritito sabor de Zapotlán.

Pero en los últimos años, un concepto vino a revolucionar la gastronomía típica de mi tierra.

Esas tostadas que Don Rubén vendía muy modestamente en su triciclo hace más de 40 años, ahora con un giro más comercial y gracias al empeño emprendedor de sus hijos se han apoderado indiscutiblemente en el platillo obligado a consumir mientras se visite a Cd. Guzmán.

De lomo, lengua, cueritos, oreja, pata, trompa; con frijoles, salsa, col y el ingrediente que las hizo famosas: un chile MUY enchiloso. Ese chile de receta exclusiva de la descendencia de Don Rubén, tan enchiloso como sabroso, ha convertido a los varios restaurantitos que se han instalado en toda la ciudad en los favoritos de turistas y locales. Tostadas "Pepe's", Tostadas "Jorge's", y Tostadas "Don Rubén", son siempre garantía de la mejor tostada.

Del gusto de cualquier clase social y cultural, una de estas tostadas es la recomendación más atinada cuando un conocido visita mi ciudad.

Hoy en día, conozco personas que recorren una distancia mayor a los 120 kms, sólo para comerse uno de estos exclusivos platillos... Sí. La gente de Guadalajara que alguna vez probó una de estas tostadas con ese ingrediente tan especial, no puede dejar de volver una y otra vez para deleitarse, además del clima y los paisajes urbanos de Zapotlán, de una de esas emblemáticas tostadas.

Pero como la globalización no es ajena del Sur de Jalisco, "Don Rubén" ha decidido dar un paso muy importante: Abrir la primer franquicia en Guadalajara.

Quizá para la mayoría de quienes leen estas líneas, esto no signifique nada. Pero para quienes conocemos la historia de este negocio, tan zapotlense, podemos sentir un poco de orgullo.

Además, claro, de la tranquilidad que significa saber que habrá una de esas deliciosas tostadas de lengua esperando para satisfacer el antojo de los zapotlenses que vivimos en Guadalajara, sin tener que esperar al fin de semana, cuando regularmente vamos a Cd. Guzmán.

"Tostadas Don Rubén", sucursal Guadalajara está frente a "Tacos Los Alteños", muy cerca de la esquina de las calles Niño Obrero y Tepeyac.

¡Ah!... y para postre, unas ricas palanquetas de nuez o una pieza de pan de con las "Arreola", que dicho sea de paso, también los puedes encontrar en este nuevecito "Rincón de Zapotlán" en Chapalita.

Buen provecho.

1 comentario:

gabriela dijo...

Hmmm... que rico... ya me sacaste el hambre...

Creo que iré uno de estos dias a comerme unas tostaditas de esas... Deliciosas!