viernes, enero 22, 2010
De cualquier manera, aquí hay 10 razones por las que no debería aprobarse esta ley:
1) Ser homosexual no es natural. Debemos rechazar lo que no es natural, como las gafas, el polyester, o el aire acondicionado.
2) El matrimonio homosexual fomentará que la gente sea homosexual, igual que estar cerca de personas altas hará que crezcas.
3) La legalización del matrimonio homosexual abre la puerta a que la gente haga todo tipo de cosas raras. De hecho alguno puede que quiera casarse con su perro, ya que puede “firmar” (con su pata) un acta de matrimonio.
4) El matrimonio existe desde el principio de los tiempos y siempre ha sido igual, por lo que no debería cambiarse; por eso las mujeres son propiedad, no tienen alma, los blancos no pueden casarse con negras, y el divorcio es ilegal.
5) El matrimonio heterosexual pierde parte de su sentido si se permite el matrimonio homosexual; hay que defender la santidad de matrimonios como el de Britney Spears, aunque sólo durase 55 horas.
6) Los matrimonios heterosexuales son válidos porque producen hijos. Los matrimonios de parejas homosexuales, estériles, o de edad muy avanzada no deberían permitirse, porque nuestros orfanatos aun no están llenos, y el mundo necesita más habitantes.
7) Obviamente las parejas homosexuales criarán niños homosexuales, igual que las parejas heterosexuales sólo crian niños heterosexuales.
8) La religión (la que sea) no acepta los matrimonios homosexuales. En una cuasi-teocracia como la de la mayoría de países “avanzados”, donde desde los presupuestos generales, a la educación, pasando por el lenguaje, las fiestas y las tradiciones, todo tiene que ver con la religión, sólo se debe aceptar lo que el cura apruebe.
9) Los niños necesitan una figura parterna y una materna en casa para poder desarrollarse saludablemente. Por eso está prohibido que las madres solteras, los viudos, o los divorciados eduquen a sus hijos.
10) El matrimonio homosexual cambiará las bases de nuestra sociedad; no debemos adaptarnos a nuevas normas sociales. Por eso mismo hay que prohibir el software libre, o la copia privada (eso sí, manteniendo el canon).
Derechito del facebook de Salvador Leal
Mi casa no se cayó, y nunca podré saber lo que los niños de mi edad sintieron al ver los pedazos de roca en la calle que una vez fueron su casa. No puedo ni imaginarlo. Si estos recuerdos tan crueles me siguen aterrando, no quiero ni pensar qué habría pasado si en esos recuerdos me viera yo buscando entre un montón de piedras.
Recuerdo la sinergia de la gente. La solidaridad de mi pueblo. Recuerdo a la gente dando la mano. Comida. Consuelo. Dicen que el '85 es un parteaguas en el desarrollo de la sociedad civil como tal, por su comportamiento ejemplar, por su organización ante un estado que no supo qué hacer. Pero tambien recuerdo la reacción de la ayuda internacional. Recuerdo que el gobierno de Cuba, reconstruyó mi escuela primaria, y la escuela donde trabajaba mi mamá. Todavía deben estar las placas que lo demuestran. Tambien deben estar los cientos de pies de casas que el gobierno suizo regaló. O la colonia que fue construída por la Cruz Roja Internacional. Y recuerdo los camiones repletos de alimentos enlatados con etiquetas del "U.S. Army", que llegaban a las escuelas para repartirlos entre los damnificados.
Quién sabe si nos llegó todo lo que nos mandó la ayuda internacional. Nunca lo sabré. Nunca sabremos si manos corruptas se aprovecharon de la tragedia para su beneficio. Pero lo que llegó, hizo la diferencia.
Por eso ahora, que tenemos una situación como ésta -quizás peor- en Haití, no puedo evitar sentir la empatía por un pueblo que está desesperado, hambriento y dolido. Hecho pedazos.
Entiendo a las voces que puedan alertarnos de vivales que sin escrúpulos se quieran pasar de listos, pero quisiera, por este medio, invitar a quien quiera, a dar. Algo les llegará.
lunes, enero 04, 2010
Así como hace diez años, el inicio de este año, trajo, además de todas esas buenas intenciones y buenos deseos, la idea de que en estas fechas se comienza una década.
Concepto incorrecto, por supuesto.
Imaginemos que el inicio del conteo del tiempo comenzó un "1 de enero del año 1", (El año cero no existe. El "cero" es el instante que separa al año 1 del año -1), eso quiere decir que el primer año de este calendario termina un 31 de diciembre del año 1.
Dado que una década es el conjunto de 10 años, debemos esperar a que termine tambien el año dos, el año tres, el año cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y efectivamente, que termine el año diez. Es decir, que la década terminará el "31 de diciembre del año 10", con diez años terminados, dando inicio a una nueva década el "1 de enero de 11".
Si seguimos el conteo de años, décadas, siglos, milenios, podremos darnos cuenta que el milenio en que vivimos comenzó el 1 de enero de 2001, y no del 2000 como muchos celebraron; y que la primera década del siglo XXI terminará cuando este año que ha comenzado termine.
Felicito a quienes hayan celebrado el inicio de la década... Los felicito, por que serán los únicos que celebrarán este acontecimiento dos veces.
jueves, diciembre 31, 2009
lunes, diciembre 28, 2009
El son, el mariachi, la salsa, una cumbia, un danzón... La alegría de la samba. Es la música uno de los aspectos culturales que más nos une. Más allá del idioma. Y como muestra, celebro cómo una bonita canción en portugués, brasileira, es capaz de transmitir su mensaje hasta América del norte.
Más allá de las similitudes fonéticas y semánticas de nuestros idiomas, podemos ver cómo estamos conectados por el universal idioma de la música y el ritmo.
Si crees que exagero, dale play a la siguiente canción, y dime si no eres capaz de sentir la música, balancear poco a poco tu cuerpo al ritmo de la música y sentir la emoción como si estuvieramos entendiendo la letra.
jueves, diciembre 24, 2009

Desde que este sexenio comenzó, me ha parecido que la mal llamada "guerra contra el narco", carece de sentido común, suponiendo que las intenciones sean las de acabar con el tráfico de drogas en nuestro país.
Es un movimiento costosísimo, que pretende "exterminar" a los productores, traficantes y vendedores de drogas en nuestro país. Limpiar de "narcos", pues.
Todos los días, se agregan a la lista de muertos, hombres, mujeres y niños, por los que no deberíamos sentir ningún tipo de pena, porque según ellos, son "narcos". La cifra, en estos 3 años, suma decenas de miles de muertos. Lo curioso, es que despues de tantas bajas, no se nota ningún tipo de avance. Pareciera como si por cada uno que cae, se contratan dos más. Las filas de los narcos, están llenas de personas, que, lejos al estereotipo que pensamos, ganan salarios mínimos a cambio de jugarse la vida en cada instante. Sí, ese ejército, o "carne de cañón", no puede darse el lujo de vida que se dan los capos o sus más allegados.
Toda esta gente, desposeída, es la que aparece todos los días, degollada, balaceada, sin nadie que los reclame o vengue sus muertes. Es a quienes les declara la guerra todos los días el ejército mexicano... Ellos, son personas que rápidamente son reclutadas, por que en la industria del crimen organizado siempre hay vacantes; por que no encuentran otra forma de ganar dinero para comer.
No se malinterprete mi post. No estoy a favor del narcotráfico. Sólo que no creo que a balazos se pueda combatir. Si todo ese derroche de recursos en esta guerra absurda se enfocara en la generación de empleos, es muy probable que más personas decidan "migrar" a un trabajo legal. Uno donde no tengan que cargar una pistola ni tengan que cuidarse las espaldas.
Si en lugar de desplegar el ejército, se intervinieran las cuentas de los capos... se expropiaran las propiedades... si tan sólo pudieramos hacer un buen esfuerzo para limpiar las corruptelas de las policías... Cualquiera de estas alternativas suena menos descabellada que querer salir a matarlos a todos.
Estamos jugando al ritmo que nos narcos. En el terreno de los narcos. Con las reglas de los narcos. Así no creo que podamos llegar muy lejos: Matar a uno de los meros capos, significa, un triunfo mediatico, pero tambien el desate de una cruenta venganza, y lo peor de todo, es que la vacante que deja, es cubierta inmediatamente. ¿Cuándo vamos a matar a todos?
martes, diciembre 22, 2009
"¿Porqué estamos parados?", me preguntó un día. "Es que el semáforo está en rojo... ¿Lo ves?", Respondí. Señalando el foco rojo que nos indicaba parar, y le expliqué cómo es que funciona, y qué significa cada una de sus luces.
Desde entonces, grita "¡YA ESTÁ EN VERDE!", cuando tenemos que avanzar.
Hace unas semanas, mientras mirábamos atentos a que cambiara la luz del semáforo que nos detenía, se me ocurrió, contar hasta tres: "Uno, dos... ¡Tres!" y al mismo tiempo que tronaba los dedos, e encendió el foco verde del semáforo.
Desde el espejo retrovisor, noté cómo sus ojitos se llenaron de fascinación. Así que lo sigo haciendo cada que lo recuerdo, y se sigue emocionando como la primera vez.
Anoche, en el coche, Andrés me sorprendió:
- "Papá, los semáforos no me hacen caso a mí..."
- "Cuando seas grande, lo vas a lograr, hijo..."
- "Cuando sea grande, ¿Voy a tener súperpoderes como tú?"
Entonces fue cuando mis ojos llenos de emoción lo miraron con mucha ternura...
- "Sí, hijo. Cuando seas grande como yo, tambien vas a tener súperpoderes".
Zapopan, Jalisco, 24 de diciembre de 2009.
Querido niño Dios:
Te extrañará que despues de tantos años, vuelvas a recibir una cartita mía... Pero hoy, después de tanto tiempo, he recuperado la ilusión, y este año, tengo un deseo que quiero que me cumplas.
Sólo deseo que la imagen que mi hijo tiene de mí, le dure muchos años.
Feliz navidad.
A.
jueves, diciembre 17, 2009
No es lo mismo "Los tres mosqueteros" que "veinte años después".
Ayer, en una muy amena reunión, convivimos algunos de los que fuimos compañeros en aquel grupo "D" de la secundaria "Benito Juárez".
Aferrados a una agonizante tradición que nos prometimos en aquellos años, nos juntamos como lo hemos hecho la mayoría de los diciembres desde entonces, para volver a recordar que alguna vez fuimos niños, que cantábamos "Rock en tu idioma" y hacíamos fiestas de 4 de la tarde a 8 de la noche.
En verdad es muy placentero juntarme con ellos, porque me recuerdan al que fui, al que soñaba, al que miraba con ilusión un futuro que hoy ya lo puedo ver hacia atras; pero tambien me recuerdan al niño que quizás nunca conocí. Me ayudan a verme por un espejo retrovisor y me encanta poder conocerme ahora a travez de los ojos de los que me vieron crecer.
Y verlos ahora, y descubrir de nuevo esas sonrisas que nunca han cambiado, de verles la misma mirada de niños en esos ojos adultos, me parece una experiencia fascinante que me motiva a la profunda reflexión de qué tanto es posible que podamos cambiar aunque los años se acumulen en nuestras vidas.
Este año, cumplimos 20 años desde que nos dejamos de ver en las aulas. Este año, como muchos diciembres pasados, tuvimos la oportunidad de demostrarnos que nos importamos y que, aunque esta promesa de juntarnos cada año parece agonizante, pudimos darnos cuenta que nunca podremos separarnos.

Un abrazo.
viernes, diciembre 04, 2009
Cuando se logra disfrutar la nostalgia, hay quienes lo hacen con una copa de vino; con un cigarrillo iluminando una habitación a oscuras; abrazando un recuerdo en forma de almohada... Hay quienes disfrutan sus nostalgias, en un profundo silencio, con los ojos cerrados, acariciandose inconcientemente los labios con la punta de los dedos... Otros, como yo, lo podemos hacer oyendo una canción. Hay canciones, versiones de canciones, que oídas en en correcto estado de ánimo, son capaces de sacar los matices más intensos de todas las nostalgias que se pueden tener... Canciones que podrían embriagarte tanto como ese wiskey en las rocas, o ese cigarrillo sin filtro. Melodías que son capaces de hacerte cerrar los ojos y sumergirte en la oscuridad de tus pensamientos; que incluso son capaces de hacerte llorar de emoción.
Por eso me gusta esta canción. Por que cada que la oigo, descubro ese sentimiento que me envuelve de nostalgia y logra en mí, una muy acogedora depresión.
Salud.
miércoles, noviembre 25, 2009
martes, noviembre 24, 2009
Lo que deberíamos cuestionarnos ahora es si los datos oficiales que se presentan, son reales o, apesar de lo crudos que pueden lucir, estén todavía "maquillados".
¿Quién puede, con todo lo mostrado, negar que vamos de pique? ¿Quién se atreve a decir que todavía "vamos por el camino de la recuperación? Ni siquiera los peleles del gobierno lo pueden hacer...
¿Cuánto Felipe Calderón queda?
La historia en breve.
Ciro Gómez Leyva
2009-11-24•Al Frente
Tres cifras recientes resumen los tres años de gobierno de Felipe Calderón. La primera, ofrecida por él mismo: en lo que va del sexenio, otros 6 millones de mexicanos cayeron en pobreza alimentaria, “en una condición tal que la familia no tiene siquiera los componentes necesarios para la alimentación de sus hijos”. La Cepal redondeó la desolación: México carga hoy con 37 millones de pobres y 12 millones de indigentes.
La segunda es también cifra oficial. La PGR acaba de informar que 75 por ciento de los 227 mil detenidos en la lucha contra el crimen organizado han sido liberados.
La tercera es el cálculo del gobierno sobre el desplome de 7 por ciento de la economía nacional en 2009, lo que significa, entre muchas cosas, que hoy hay menos mexicanos con empleo de los que había el 1 de diciembre de 2006.
Pobreza-seguridad-empleo era el eje de la oferta de su gobierno. No se necesita mayor ciencia política para diagnosticar el tamaño del fracaso. Olvidemos el desánimo colectivo, la corrupción, las reformas fallidas, las crisis sanitarias, la carnicería en la guerra contra el narco, las visas canadienses… Y reconozcamos que la intemperie política es, indudablemente, menos conflictiva que hace tres años. Aun así, el saldo es demoledor: México tiene más pobres, más desempleados, más inseguridad.
Habría que remontarse al 1985 post-sismos de Miguel de la Madrid para hallar algo parecido. ¿Qué le pasó a Felipe Calderón? ¿Al México de Felipe Calderón?
Las encuestas enseñan que, pese a todo, al menos uno de cada dos mexicanos sigue confiando en que, como capitán, sacará al barco de la tormenta. Pero, ¿querrá él librar la tormenta? ¿Cuánto Felipe Calderón queda?
viernes, noviembre 13, 2009
En el taller de dibujo técnico industrial, en la secundaria, cuando la maestra Candelaria salía del aula, mis compañeros, los primos Puga cantaban como si fuera un acto prohibido ésta canción que en aquellos años sonaba cantada por "los toreros muertos":
Hoy, a más de 20 años de esos acontecimientos, me encontré esta versión con Molotov.
Me gustó.
Pero más me gustó recordar esa enorme aula llena de restiradores, reglas "T", y alumnos uniformados cantando canciones que para nosotros, eran irreverentes.
Hoy me resulta una canción tan "simpática"... Qué barbaridad... nos estamos haciendo viejos.
martes, noviembre 10, 2009
Lo que sigue, es trabajar en un proyecto de tesis doctoral que tendrá por lo menos un par de revisiones formales, una en México, en septiembre del próximo año, y otra en un plazo menor a dos años despues de la primer revisión, en la Universidad de Oviedo, en España.
Salimos de clases, como si fuera un día normal... Era el último.
En mi camino de regreso, escuchando la radio, con un incalculable sentimiento de júbilo, cantaba a grito tendido las letras de las canciones que venía escuchado: de noche, sólo en mi camioneta, en medio de una carretera pública federal llena de baches, rodeado de camiones de carga pesada... Nadie podría ver mi cara expresando esa felicidad.
-"Es sólo la mitad del camino..." Me alcancé a escuchar detrás de los comerciales a todo volumen de mi radio... Lo dije mientras me daba cuenta que estabamos pasando por "Casa Blanca", el pueblo que está justo a la mitad del camino entre Ocotlán y Guadalajara... Yo lo decía por el programa del doctorado... aunque en efecto, me faltaban tambien 50 minutos de camino por recorrer.
En ese contexto, la siguiente canción no la canté. Comencé a hacer números: En total, asistí a 14 módulos, cada uno de una semana, de febrero a noviembre. Cada semana, de lunes a viernes: casi 300 horas de clases. En total, 70 viajes redondos de 190 kms... De aproximadamente 200 minutos cada uno, es decir, más de 13,000 kms y más de 200 horas manejando por la misma carretera... y dado que mi camioneta gasta casi un peso por cada kilómetro recorrido, debemos estimar por lo menos otros $13,000 sólo en gasolina, que se suman a los otros miles que pesos que me costaron las inscripciones, libros, copias y otros materiales... sin mencionar los litros de agua, gatorades, cigarrillos y otras chucherías que compré para acompañar el camino.
Tuve que volver a mirar el camino ante el súbito frenón del trailer que iba adelante mío. Me sacó de mi trance aritmético, pero me quedé muy asustado de los números que salían de mis operaciones mentales: Si hubiera hecho estas mismas operaciones el día uno, seguro habría considerado dos veces inscribirme al programa; o habría sido fácil tomar la decisión de abandonarlo en cualquier momento.
Hoy, no quiero imaginar el tamaño del esfuerzo que tendré que invertir en hacer una tesis doctoral. Supongo que será monumental. Hoy sólo quiero celebrar que estoy a la mitad del camino, y que pronto, espero que muy pronto, pueda hacer tambien la reseña desde el final del último tramo que me queda por recorrer.
lunes, noviembre 09, 2009
Dada la relevancia que ha tenido en la política mexicana la extinción de la Luz y Fuerza del Centro, y junto con eso, el despido masivo de sus trabajadores, dedicamos en la pasada velada unos minutos para exponer nuestros puntos de vista al respecto... Es muy complicado poder documentar todo lo que en estas sesiones se dice... pero Alejandro, escribió en muy pocas palabras una contundente opinión, en la cual coincido desde la primera hasta la última línea...
LOS ELECTRICISTAS
Alejandro Rozado, Nov 2009
Hay un asunto ético que se desprende del caso de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y que quisiera destacar en esta ocasión. Al liquidar la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, el gobierno federal y sus aparatos ideológicos han desatado no sólo una campaña política de desprestigio de uno de los gremios más democráticos y combativos de la historia moderna de México, sino que además desplegó con gran sentido de la oportunidad un cuerpo de ideas muy característico, y ya hegemónico, entre las mal llamadas “clases medias”.
Se trata de una suerte de sentido común adoptado por los actuales consumidores de opinión (antes ciudadanos) que unifica a vastos sectores alrededor de “verdades” aceptadas por el solo hecho de ser difundidas. Las premisas de estas verdades son ejemplo de los valores más egoístas y envidiosos del neoliberalismo, el cual –hay que reconocerlo- ha vencido y penetrado profundamente en la conciencia del individuo común y corriente. Se trata de un pensamiento basado en la contabilidad inmediata: “tanto nos cuesta esa paraestatal, tanto perdemos (por culpa del sindicato); conclusión: empresa y empleados ineficientes; por tanto, liquidémosla. No importa que se vayan a la calle, de la noche a la mañana, 45 mil trabajadores desobligados (se lo merecen)”. Actuar tronando los dedos es el símbolo de “lo que hay que hacer en este país”. Cada hombrecito que consume esta lógica operativa y la repite sin discernimiento propio se convierte virtualmente en un ejecutivo defensor de la sociedad de libre mercado a quien no le tiembla la mano para cortar las cabezas necesarias en nombre de la eficiencia. Los razonamientos de un burócrata de las finanzas, como Carstens, de pronto se declaran inoculados en el cerebro mayoritario de las clases medias. Y todos al unísono entonan el coro del darwinismo social de la derecha: “¿Por qué esos electricistas han de estar privilegiados si los demás estamos jodidos? ¡Que se jodan ellos también!”. Si yo no estoy satisfecho con mi nivel de vida, entonces nadie debe estarlo, ¿no es así? La mezquindad moral como sabiduría de la vida; la envidia y el resentimiento social clasemediero como el motor fascistoide de los futuros acontecimientos. (Por cierto que al mismo tiempo que se perpetraba el ataque a las instalaciones de Luz y Fuerza, en la importante ciudad de León el gobierno y las mismas buenas conciencias organizaron una quema pública de libros de texto gratuito debido a que en ellos se enseña la sexualidad “con fines de gozo”…)
El fomento oficial de las conciencias tipo cangrejitos mexicanos. Y hay que ver cómo se les llena la boca a cientos de opinadores acusando al SME de corruptos, como si los acusadores estuviesen ajenos a semejante estilo de vida. El fariseísmo panista convertido en ideología del rencor que salvaguarda la sociedad de libre mercado, aquella que debe dictar quién sobrevive y quién no; en cambio, la solidaridad humana, el compañerismo ante el infortunio, la identificación de que el libre mercado no puede dar respuesta por sí mismo a cien problemas de desigualdad social, esas son consideraciones “bolcheviques” (como está en boga exclamar en EU) que han arruinado al mundo, ¿no es cierto?
Pero los electricistas opinan diferente, pues son portadores de otra ética: el SME lleva décadas de practicar la solidaridad obrera hacia toda lucha popular reivindicativa, de tal modo que ahí donde ha habido una protesta contra la injusticia social, el sindicato siempre ha pasado lista de presencia. Ningún gremio está exento de prácticas antidemocráticas y abusivas; pero colgarle a los electricistas del SME los epítetos más despreciables que distinguen al charrismo sindical que tanto han combatido durante décadas no deja de ser una de las mayores ironías de la clase obrera mexicana. Es como si a una pacífica indígena de Querétaro se le acusara de secuestrar a seis agentes de la AFI…
Hace unas semanas ocurrió un hecho trágico en el Metro Balderas que parece un signo premonitorio de lo que pasaría después: un electricista (precisamente) que viajaba en el tren rumbo a su casa, se encontró de pronto con su destino en forma de dilema: al llegar a la estación y abrirse las puertas del vagón, el obrero se dio cuenta que un loco balaceaba impunemente a la masa de usuarios sobre el andén; en cuestión de segundos tuvo que decidir entre protegerse a sí mismo del peligro o enfrentar al agresor y proteger así a cantidad de inocentes en riesgo de ser asesinados. Hizo lo segundo a costa de su propia vida. ¿Eligió mal este electricista? Por el número de vidas que salvó, parece que la respuesta es no: no eligió mal. Simplemente estuvo animado por otra ética, incomprensible para la pequeñez del egoísta… Ante la agresión del Estado, espero que los electricistas del SME sepan elegir también conforme a una ética que ningún pequeño consumidor de noticias podrá entender jamás.
jueves, octubre 15, 2009
CUESTIÓN ELEMENTAL:Como dijera Víctor Hugo, el mar defiende al agua y el huracán al viento: es cuestión de los elementos. Del mismo modo, la izquierda toda (partidista, movimientista, guerrillera, intelectual) debe defender a los trabajadores electricistas. Y si la clase obrera misma no defiende el empleo de los 45 mil despedidos del SME, entonces llegó la hora de que el país entero se baje los pantalones.Alejandro Rozado.
miércoles, octubre 14, 2009

Estoy muy consternado con lo que acaba de pasar con la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), y con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
Estoy muy consternado y si tuviera que tomar partido, estaría con los que no están de acuerdo con la medida de la liquidación.
Y no quiere decir con ésto que apruebo la ineficiencia y los privilegios que hoy, son los pretextos que justifican el cierre.
Desde hace algunos años, yo mismo he tomado "la bandera" de exigirle al gobierno justo eso: Que se hagan más eficientes, y que se eliminen todo tipo de privilegios y despilfarros. Incluyendo, por supuesto, este caso de LyFC.
Lo que no me gustó, es la forma. Esa forma revanchista, autoritaria, unilateral. Claro que ese asunto era algo que se tenía que arreglar, no podíamos estar ahí, soportando que unos cuantos estén gozando de privilegios obsenos y que además la ineficiencia del servicio que dan cause cada vez más molestias.
Pero de todo ese dinero que se gastaba, ¿cuántos eran realmente los beneficiados? ¿Todos? ¿Los 45mil trabajadores? ¿Cuánto se perdía por una falta de admistración y control? ¿Quién era el responsable de eso? ¿A quién se le debería exigir mejorar la eficiencia de la compañía? ¿No había administrador? Evidentemente no tenía la capacidad para hacer las cosas bien. ¡Sólo la mitad de esos 40mmdp es de robos de luz!
Yo no estoy de acuerdo con el cierre, porque creo que con control, y eliminando los beneficios extraordinarios, esa compañía podría sostenerse. Se podría, por ejemplo, diseñar un plan para despedir gradualmente a los empleados, una estrategia para un mejor cobro, y control para evitar los robos...
No justifico con este comentario los abusos de algunos de los sindicalizados del SME. Pero creo que si se usara el mismo criterio con el que se cerró la LyFC, muchas otras áreas del gobierno federal deberían correr la misma suerte: Si se midiera la eficiencia de propio ejecutivo, si se pudiera calcular la cantidad de dinero que se despilfarra en beneficios personales...
Por ejemplo: El SAT, ha demostrado una lastimosa ineficiencia, cuyo costo, rebasa por mucho el dinero que despilfarraba la LyFC. Esa ineficiencia consiste en una bajísima capacidad de recaudación fiscal. Una altísima tasa de evasión. Esto se traduce en muchísimos millones de pesos que se están perdiendo mes con mes. ¿Cuál es la estrategia para corregir esto? Subir los impuestos.
Esto equivale a querer arreglar el "boquete" de LyFC subiendo las tarifas de la luz.
Por otro lado, mucho antes de que los medios de comunicación hubieran hecho esta campaña exponiendonos las enormes pérdidas que tenía la finada compañía, ya se manejaban otro tipo de cifras: Casi 4 veces más que las pérdidas de LyFC se gasta en salarios y privilegios de lo que se llama "alta burocracia". Según AMLO, si se redujeran a la mitad los salarios y privilegios de esta elite de empleados federales, se ahorrarían 200mmdp. Esta cantidad representa beneficios de sólo unos cuantos cientos de empleados... que dicho sea de paso, tampoco han brillado por su eficiencia...
Celebro que por fin, se comience a ver un intento por ahorrar y ver un interés por la eficiencia en los servicios... Espero que no quede ahí. Si no se sigue con los verdaderos ahorros, estaremos cuidando los pesitos y seguiremos tirando los pesotes, y confirmará, lo que muchos sospechamos: El cierre de la compañía tendrá fines políticos, justificado con fines económicos.
¿Queremos ahorros? Está bien empezar eliminado los beneficios absurdos como la "delfinoterapia", pero deberían seguir los seguros médicos privados, los gastos de representación, las comidas en restaurantes, la reducción del uso de celulares, la fiestas y los excesos que ya están señalados y los que sólo nos podemos imaginar.
Al final de la historia, apuesto que se confirmarán nuestras sospechas.
martes, septiembre 22, 2009
Recuerdo que hace años, todas esas personas que tenían una tiendita, un taller, una carnicería, se sentían aludidos cuando AMLO amenazaba con quitar los privilegios de la cúpula empresarial. Nunca se entendió que siempre se había referido a las 30 -100 máximo- empresas más poderosas del país. A esas que tienen influencia política. A esas empresas que, apoyadas en regímenes de excepción, ni siquiera tienen que justificar una evasión fiscal. A esas en las que no podemos contar para la operación de este país.
Hoy, afortunadamente, se ha solicitado el detalle de todas esas cifras que ha publicado la SFP (Secretaría de la Función Pública), donde revela que hay grandes consorcios que no sólo no han pagado impuestos, sino que además, se ven beneficiados por millonarios retornos fiscales y condiciones excepcionales.
El tema está de nuevo en la mesa. Y el tema es muy oportuno cuando se discute cómo le vamos a hacer para cubrir el “boquete” en las finanzas públicas.
La salida fácil, por supuesto, es que todos paguen el consumo, aunque sea un 2%, subir el ISR otros 2% y no toquemos para nada esos grandes intereses económicos de este país.
Sólidas teorías pueden defender el impuesto al consumo. La verdad es que hasta yo lo creo. Sólo que tambien creo que antes de llegar a ese extremo, deberíamos cumplir la ley tal y como está y se eliminen los privilegios que tienen unos cuantos: Despues de eso, el gobierno tendrá autoridad moral para cobrar más impuestos.
Por otro lado, miles de direcciones generales nuevas se han creado en el gobierno federal; según el CCE (Consejo Coordinador Empresarial) casi 270 mil millones de dólares se han despilfarrado en gasto corriente en los últimos 9 años. Varias veces más el tamaño del boquete que se pretende tapar. A cambio, en una suerte de pirotecnia, se propone la eliminación de 3 secretarías, sin tocar los groseros beneficios que tiene la alta burocracia. Ahí es donde está el ahorro.
Dicho de otra manera, si pagaran los que tienen que pagar, y si ahorraran los que tienen que ahorrar, la discución del IVA generalizado estaría en otro tenor. Y las dos importantes decisiones están en manos del ejecutivo federal.
No, no es descubrir el hilo negro. Ahí es donde se puede demostrar el cinismo y la burla de los que nos gobiernan. Siendo acciones tan obvias, tan simples de ejecutar, tan rápidas y tan eficientes, el no hacerlas desenmascara las verdaderas intenciones de quienes nos gobiernan.
Un video. Un artículo.
Ahora sí, el mensaje a los empresarios:
Colaborador Invitado / Mensaje de AMLO a los empresarios
(21 septiembre 2009).- Andrés Manuel López Obrador
En forma respetuosa, me dirijo a ustedes para compartirles la visión que tenemos sobre el origen de los males que aquejan a la nación y expresarles los propósitos reales y sinceros de nuestro movimiento.
La decadencia que padecemos, según nuestro punto de vista, ha sido ocasionada por un grupo minoritario de políticos corruptos y de traficantes de influencias disfrazados de empresarios que se conformó desde el gobierno de Carlos Salinas para imponer una política de pillaje contraria al interés nacional. Esta mafia ha confiscado todos los poderes y actúa, en los hechos, como un supremo poder oligárquico, que manda por encima de los ordenamientos constitucionales y domina porque posee o controla a la mayoría de los medios de comunicación, a los cuales utiliza para engañar y manipular a la sociedad. De esta forma, en los últimos 20 años, unos cuantos lograron una acumulación de riquezas sin paralelo en ninguna otra parte del mundo; pero, en contraste, México se ha convertido, en ese mismo lapso, en uno de los países con mayor desigualdad económica y social en el planeta.
Puede ser que no compartan nuestra percepción, pero es innegable que ustedes mismos han sido víctimas de esta política facciosa. Por ejemplo, a ustedes los obligan a pagar precios altos en energéticos, bienes y servicios (electricidad, combustibles, telecomunicaciones, materias primas, créditos bancarios); los mantienen sometidos a un régimen fiscal oneroso y regresivo y, por si fuese poco, los ponen a competir con productos importados de países donde los gobiernos apoyan y protegen a sus sectores productivos. Por el contrario, el reducido grupo de empresarios y banqueros, nacionales y extranjeros, que forman parte de la élite dominante, goza de todos los privilegios: no pagan impuestos o se los devuelven; son favorecidos con privatizaciones, concesiones, compras y contratos gubernamentales; los rescatan con recursos públicos; les permiten especular en el mercado financiero e imponer prácticas monopólicas y a ellos sí los protege el gobierno de la competencia extranjera.
En la campaña de 2006, con la ayuda de los medios de comunicación, este pequeño grupo de potentados -Salinas, Fox, Roberto Hernández, Claudio X. González, Gastón Azcárraga y José Luis Barraza, entre otros- logró engañar a muchos de que yo amenazaba los intereses del sector empresarial, cuando lo que en realidad proponíamos era fortalecer al sector productivo y apoyar, de manera articular, a la pequeña y mediana empresa, la cual genera el 80 por ciento del empleo en el país.
Entre las políticas económicas que entonces propusimos, destacan: la reducción del gasto corriente estinado a la alta burocracia, con el propósito de liberar fondos para el desarrollo económico y social; la utilización del sector energético como palanca del desarrollo nacional, lo cual incluía la construcción de tres refinerías -que, dicho sea de paso, ya estarían terminadas- para dejar de importar combustibles y abaratar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la electricidad; rescatar al campo del abandono a fin de lograr la soberanía alimentaria y dejar de destinar 25 mil millones de dólares al año para importar los alimentos que consumimos; fomentar la competencia y combatir las prácticas monopólicas.
Asimismo, sin aumentar ni crear nuevos impuestos, proponíamos una reforma fiscal sencilla y progresiva, sustentada, básicamente, en la eliminación de los privilegios a los grandes contribuyentes que, con el régimen actual, evaden alrededor de 400 mil millones de pesos anuales.
No obstante, como es sabido, esta camarilla que orquestó el fraude electoral logró imponer a Calderón, con ello siguió la corrupción y ahora estamos pagando las consecuencias: hay mayor desempleo, más pobreza, y se desató la inseguridad y la violencia que impide a todos vivir sin miedos ni temores. Pero lo peor es que pretenden llevar sus excesos al extremo, aunque terminen de arruinar a México. Ahora lo vemos de nueva cuenta: las medidas dadas a conocer para supuestamente enfrentar la crisis de las finanzas públicas no son más que otra vuelta de tuerca para seguir exprimiendo a la inmensa mayoría de los mexicanos. Es más: aumentar impuestos e incrementar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la energía eléctrica creará más inflación, profundizará la recesión y enviará a más empresas a la quiebra, lo que conllevará más despidos de trabajadores.
Ahora bien, qué proponemos nosotros: aplicar una política de austeridad republicana y suprimir los privilegios fiscales; es decir, si existe un faltante de 500 mil millones de pesos en las finanzas públicas, este déficit se puede cubrir ahorrando 200 mil millones del gasto corriente, sobre todo, reduciendo en 15 por ciento las partidas de servicios personales y de gastos de operación del gobierno; asimismo, es posible obtener otros 300 mil millones mediante el cobro a las grandes empresas de los impuestos marcados por la ley, una vez eliminados los regímenes especiales establecidos para beneficiarlas: la consolidación fiscal, la exención de impuestos por ventas de empresas en la Bolsa, tasas de impuestos sobre dividendos más bajas que en Estados Unidos, depreciación acelerada de activos, el abuso en la deducibilidad de donativos y el incumplimiento de pagos de créditos fiscales, entre otros renglones.
En suma, tenemos propuestas y vamos a seguir impulsándolas. Pero, al mismo tiempo, consideramos que las cosas no van a mejorar mientras el gobierno esté al servicio de unos pocos y no haya una auténtica democracia. Estamos convencidos que sólo con un verdadero cambio habrá nuevas reglas, será posible aplicar medidas como las que proponemos y alcanzar un crecimiento económico sano y sustentable, así como un desarrollo equitativo e incluyente. Estoy seguro que todos juntos, hombres y mujeres de buena voluntad, trabajadores y empresarios, podemos rescatar a México. Los invito a reflexionar con serenidad pero también a actuar con determinación y prontitud. El tiempo apremia.
miércoles, julio 22, 2009
Yo procuro pasarla bien, y llevármela tranquila, pero el tiempo ha sido -entre muchos otros- un recurso al que extraño un montón.
Para quienes se lo preguntaban, sigo en el doctorado. Procuro ir a todas las clases que se puede; dando prioridad, por su puesto, a mi trabajo: Ese que me permite pagar las inscripciones de la escuela. Ese que sigue consumiento la mayor parte de mi tiempo mientras estoy despierto.
Puedo decir que ahí va la escuela: Esta parte de tutorías terminará en noviembre, y desde ahora, además de todos los trabajos y lecturas que debemos llevar a las clases, ya amenaza la presión de ir haciendo el trabajo de la "suficiencia investigadora" que es algo así como una "tesis nivel maestría", en la que debemos demostrar que tenemos los fundamentos para hacer una "tesis doctoral".
Debo confesar que a veces, en la carretera de regreso, de noche, con la espalda molida y un ardor en los ojos, intento convencerme de renunciar. Todavía no lo he logrado.
Por otro lado, desde que tuve el acierto de contratar a Lina como la gerente de importaciones, de marketing, de administración, contabilidad y finanzas, de manufactura, de atención a clientes, de ventas y de mi asistente personal, las cosas en nuestro negocio van de "viento en popa". ¡Esta chica es genial! En el último semestre, los números dicen que dentalxray cambió de ser un negocio que tenía números muy rojos a uno que poco a poco se ve cada vez más sólido y rentable.
Esta situación me tiene muy contento. Más allá de la rentabilidad del negocio, el hecho de haber aceptado el reto y a punta de tropezones mantenerlo a flote. Desarrollar habilidades que no teníamos y darnos cuenta de qué estamos hechos. Este proyecto, tan lleno de desafíos que, a veces, nos causa dolores de panza, es el que ahora, me llena de orgullo.
Y para terminar con éste pre-diagnóstico de mi "estatus" en la víspera de mis treinta y tres años, quisiera escribir un poco de Andrés.
No me cabe la menor duda que Andrés es el factor que me mantiene así de contento. Es mi gasolina que logra hacer que me despierte temprano para hacer mi jornada laboral, para asistir a clases en otra ciudad, para tener concentración y hacer las tareas, y para revisar con Lina las cosas del negocio.
"Todo esto lo hago por tí." Le digo. Pero él insiste que le haga "caballito"; "Hijo, todo esto es para tí..." Insisto. Y parece que lo único que le importa es mostrarme su sonrisa desvelada por que me espera despierto para jugar en mi cama.
Y dentro de toda esta contradicción, de hacer tantas cosas para él, me pregunto si no valiera más la pena llegar a casa temprano para llevarlo a dar un paseo...
Espero no estarme equivocando.
Por lo pronto, cada que salgo de casa, en las mañanas, y Andrés sigue dormido, le tengo que pedir a Lina -que es una adoración de madre- que le diga que lo quiero cuando se despierte. Que lo veré en la noche, para jugar luchitas en mi cama...
No sé si fuera por la pasión que se generó esos días, pero podría decir que me afectó un poco. Cantaba en todo momento sus canciones clásicas, y si acaso, nadie me veía, intenté a pesar de esta torpeza que se ha agravado con los años, el famosísimo "moon-walker".
No puedo decir que fui fan-fan, pero debo reconocer que fue un ícono musical que tuvo un cierto impacto en mí, sobre todo en los primeros años de los 80's.
2. Algunos de mis amigos más cercanos, han escuchado mi confesión respecto al temor que tengo de no poder identificar música contemporánea que me guste y que pudiera escoger para que mi hijo pueda recordarme con ella. Me explico: Hace muchos años, cuando los tocadiscos todavía no tenían un rayo láser, mi papá oía a una colección de artistas que, al día de hoy, no son más que "cantantes de la tercera edad". Sin embargo, cada que escucho a cualquiera de ellos: Oscar Chávez, Facundo Cabral, Alberto Cortez, entre otros, no puedo evitar referirlos con el gusto musical de mi padre. Y no sé a qué se deba tal romanticismo de conseguir y seguir oyendo esos clásicos que -no hay nada que discutir- hoy están completamente fuera de moda.
Apesar de eso, y de las severas críticas de algunos, la poca música que tengo en mi discografía, en mis MP3, y en mis accesos eventuales a youtube, estos personajes tienen una gran influencia.
Y no sólo es que me recuerden que es la música que le gusta -o gustaba- a mi papá. No. Reconozco que me gusta oirlos. Cantarlos. Eso es lo que me preocupa. Que muy pronto, Andrés entrará en esa etapa donde sus vivencias serán recuerdos para siempre, y donde podrá registrar que su cuando se subía a la troca de su papá, se cantaba "Castillos en el aire"; una canción de la época de su abuelo.
3. Traje el punto anterior a colación, porque hace unos días, invité a mi papá a ver un concierto de Alberto Cortez en el Teatro Diana. Era un asunto más de camaradas con el mismo gusto musical, que una relación nostálgica-familiar.
No debo decir -para quienes gustan las rolas de este canta-autor- que el concierto fue fantástico. Tres horas de emotivos clásicos que hicieron que los asistentes aplaudiéramos de pie en varias ocasiones.
La experiencia fue inolvidable. Para mí, particularmente, por compartir ese momento con el culpable de tan desfasado gusto musical, pero tambien para el resto de los asistentes al concierto, que, aunque el promedio de edades era muy alto, me dio gusto saber que no eran pocos los que acompañaban a sus papás para ver cantar a un tipo que, hace mucho no se parece al de las portadas de los discos: Parece su papá.
4. Volviendo a temas de "actualidad", despues de tanta atención que se le ha brindado a "la fallida guerra contra el crimen organizado", a temas "políticos-electorales", por fin se tocan temas que realmente afectan a la gran mayoría de la gente de "a pie": La economía. Escribí algo al respecto en el post que sigue.
Y no. No se debe este fenómeno a la crisis que viene de afuera. Esta medición se tomó del año 2006 al 2008, antes de que los efectos de la crisis se reflejara en nuestra economía.
Irónicamente, se presume, que desde el gobierno federal, se ha destinado más del doble de los recursos que se venían presupuestado para programas sociales en gestiones anteriores. Algunos dicen que más del doble. Todo esto en el combate contra la pobreza. Y tambien estamos perdiendo esta guerra. Tambien están cobrando vidas estos errores.
¿Qué se está haciendo mal? ¿Por qué nos está pasando este retroceso? ¿Por qué sólo afecta a los más pobres? Es un problema que se debería resolver con reformas, dicen unos: "La reforma fiscal", aseguran unos; pero si es verdad que el dinero que se destina para este fin está fracasando, dudo que sea "más dinero" lo que nos haga falta. "La reforma petrolera", "una reforma que impulse a la inversión privada"...
El estímulo a grandes grupos de poder económico no ha tenido límite; y no ha sido posible convencerlos de darnos trabajo a todos. A todos los que hoy no tienen trabajo y al millón de personas que se desocupan cada nuevo año... no nos alcanza.
La sociedad está en un proceso de deterioro que avanza como en caída libre: Cada día más pobres. Cada día menos empleos. Cada día más mexicanos. Cada día, más violencia.
No sé si éstos signos nos quieran decir algo. No sé quién necesite más pistas de que las cosas no están bien. Espero que quien sepa leer estos síntomas nos convenza de que algo está muy mal.
Lo peor de todo es que han habido voces, unas con más autoridad moral que otras, que advierten que este modelo económico que se han empeñado en defender los partidos en el poder, tendría este fin. Este modelo indefendible que nos ha puesto en este sitio.
Y no escucho, ni leo, ni veo, propuestas diferentes: Hoy todos quieren resolver este problema con reformas y darle empleo y alimentos a la gente por decreto. ¿Dónde están los científicos sociales? ¿Las propuestas ciudadanas? ¿Dónde está el político que sea capaz de plantear un modelo económico diferente?
Quizás me equivoque. A lo mejor todavía vamos por el buen camino.