domingo, agosto 22, 2010
Si Sandoval Íñiguez en verdad estuviera preocupado por los niños de este país, no sólo se quejaría por el daño que les pueda causar a aquellos que terminen adoptados por parejas homosexuales. Parece que para Sandoval, esta nueva amenaza, es peor que todas las anteriores juntas. De otra manera no me explico cómo nunca enfrentó al Estado con ésta energía para sacar a los niños de esta condición. Ni siquiera voy a mencionar a los niños que fueron -y son- víctimas de sacerdotes pederastas.
El conflicto, insisto, no es por los niños. Va mucho más allá: A la Iglesia católica mexicana no le gusta que se apruebe civilmente algo que para ella es pecaminoso. ¿Cómo va a decirle a sus fieles que la homosexualidad es pecado, si ahora la ley hasta reconoces sus uniones?
Parece que a la sociedad mexicana, no nos ha quedado claro que el Estado es una cosa, y la Iglesia -cualquiera- es otra. Extraño, porque desde el imperio romano, ya se hablaba de esta sana distancia: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios"... pero como en México, la Iglesia católica tiene un enorme poder político y económico, es capaz de opinar en lo que a las leyes civiles se refiere... Y ahora que aparentemente las opiniones de los jerarcas religiosos no han sido capaces de influir en los temas "del César", pues causa profunda conmoción.
Resulta que desde que la ley en el Distrito Federal aprueba abortos, matrimonios entre personas del mismo sexo, y ahora adopciones homoparentales, la Igliesia pudiera estar perdiendo influencia en la ciudad más grande del mundo. Eso le debe causar comezón a cualquiera.
Pero deberían entenderlo. Imaginemos que la comunidad de los Mormones, se pronunciara a favor de que se prohíba legalmente el consumo de café, tabaco y alcohol. Seguramente podrían argumentar sus razones no sólo desde el punto de vista religioso. Pero el hecho de que para ellos el consumo de estos productos sea pecado, no significa que quienes no compartimos su fé no lo podamos hacer, aunque estemos concientes de lo nocivos que puedan resultar; O que la comunidad indú en México, pudiera gestionar para que se prohibiera civilmente el consumo de carne de res. Apuesto que ellos tendrán razones de suficiente peso como para que en su religión se obedezca esta disposición... pero definitivamente no prosperaría esa iniciativa... Y seguramente podríamos continuar la lista con costumbres y creencias de todas las religiones del mundo que nos resultaría ridículo convertirlos a ley...
Ahora imaginemos que no se pudiera legalizar la unión civil homosexual sólo por que para la Iglesia Católica la homosexualidad ni siquiera es aceptada.
Lo que el Cardenal, y todos los sacerdotes de este país deberían hacer, es asegurarse que todos sus fieles católicos, ni se hagan gays, ni mucho menos se casen entre sí. Independientemente de la legislación vigente. Del mismo modo que los Testigos de Gehová, no celebran el día de la bandera aunque ese día hasta se suspenden las clases en las escuelas; como sucede con todas las religiones que encuentran contradicciones entre su fé y las leyes civiles.
Apuntes.
- Juan Sandoval, dijo que a ningún niño le gustaría ser adoptado por unos maricones. Y mucha gente podrá estar de acuerdo con él en ese aspecto. Se apela a la falta de identidad por la ausencia de una figura paterna y una materna. Como si los hijos que pasan toda su niñez en una casa de asistencia, pudieran aprender lo que es una familia.
- En cualquier otro caso, cuando un ciudadano es acusado de difamación, y se le comprueba, es castigado por la ley. En el caso de la demanda que fue interpuesta contra Sandoval Íñiguez, de proceder, el religioso tambien tendría que enfrentar sus responsabilidades civiles. Esto dejaría más clara la separación entre la Iglesia y el Estado: Los curas ni son legisladores, ni tienen fuero.
- Hablando de temas de educación, no se puede juzgar la calidad humana de las personas ni por su raza, su religión o su identidad sexual. En un país donde la diversidad es una realidad, el que un niño crezca en un seno homoparental debería funcionar para que poco a poco se elimine la homofobia de la cultura social.
martes, mayo 18, 2010
FERNÁNDEZ DE CEVALLOS:Diego hijo de la chingada, durante 20 años has agraviado a la sociedad impunemente. Ni creas que secuestrado la vas a librar, güey. Regresa sano y salvo cabrón, para seguir mentándote la madre a gusto, pinche ojete.
Alejandro Rozado.
Diego Fernández de Cevallos es uno de esos personajes de la política nacional que es capaz de encarnar a los más nocivos atributos de los políticos. Se le atribuyen casos de corrupción, de abuso de poder, enriquecimiento al amparo del ejercicio de puestos políticos, tráfico de influencias y muchas otras monerías que hacen palidecer a cualquiera del crimen organizado.
El "jefe" y Salinas, son ese duo malévolo donde podemos encarnar el abuso de una clase política sanguinaria y corrupta que nos tiene metidos donde estamos. (Sin duda la lista de políticos como estos es mucho muy larga... pero nadie podrá negar que estos angelitos ocupan, por méritos propios los honrosos lugares 1 y 2)
Lamento muchísimo la situación de Diego. Espero que lo encuentren pronto, y esté vivo. Por que como dice mi tocayo, quiero seguir mentándole su madre a la menor provocación.
sábado, mayo 15, 2010
Obviamente, y aunque no lo diga explícitamente la ley, aquel que tenga un aspecto de latinoamericano, será blanco de este continuo acoso policial... Invadiendo, dicen unos, la intimidad, y el derecho al libre tránsito que se debe garantizar en el "país de las libertades".
Pero resulta que antes de entrar en vigor esta ley, entrar a ese estado, a ese país, sin un aprobación de los consulados, es ilegal. (De ahí el mote de "ilegal" a todo aquel que entra de manera clandestina a este país). Y si ese acto es ilegal, entiendo que quienes se encarguen de hacer justicia, estén preocupados por evitar o corregir todas esas irregularidades.
Difícil tomar partido: Por un lado, supongo que es entendible la preocupación del gobierno de Arizona por evitar que esta creciente ola de inmigración ilegal se salga -más- de control. Cuestionable en las formas, pero bastante legítimo en el fondo. Pero por el otro lado, el gobierno mexicano, las cámaras, con una máscara de dignidad y soberbia, exigen a los poderes norteamericanos que echen atras esta ley... y se pueden enumerar una cantidad casi suficiente para convencer a todos de lo fascista, inhumana e injusta ley... pero no he visto a nadie revisar las causas del problema. México, año con año sigue incrementando su exportación ilegal de trabajadores.
El gobierno mexicano presume logros económicos intangibles en esta gestión... Se presentan cifras que, creíbles o no, señalan estabilidad económica, y el gobierno anuncia que ha reducido el índice de desmpleo. Pero no se les ocurre contrastarlo con las crecientes cifras de migración ilegal: Si los desmpleados se van, no cuentan.
Así, con ese cinismo, las autoridades mexicanas reclaman respeto para unos mexicanos que han sido expulsados de su propio país por no encontrar las condiciones que lo contengan. Piden respeto para toda esa gente que mientras estuvo en su país, no tuvo a su alcance una oportunidad de supervivencia. Pedimos humanidad para esos mexicanos que buscan en otro país el subempleo que no encontramos aquí. Pedimos a los Estados Unidos, que nos haga la tarea de darle sustento a todos esos miles -millones- de mexicanos sin un futuro en nuestro país.
No me extrañaría que fuera el mismo gobierno de Arizona quien de un día para otro, señale como "inhumano" al gobierno mexicano por esa "expulsión" masiva de personas. Pero el mundo está al reves.
Con motivo del día del trabajo, Consejo Estatal de Población (Coepo) de Jalisco publicó unas cifras que todavía no termino de digerir. Pero el diario "Público", resalta un dato que es revelador: "Una cuarta parte de los jaliscienses que tienen un empleo reciben un salario de 3,350 pesos o menos cada mes. "
No debe ser difícil asumir que tanta gente pueda vivir con un ingreso como ese. Por que de hecho lo hace. Trabajan 8 o más horas cada día, de lunes a sábado, llegan a sus casas a cuidar a sus hijos, a entretenerlos, a educarlos... comen lo que les alcanza y se duermen con el "jesus en la boca" haciendo cuentas para llegar a la quincena.
La realidad a nivel nacional no es más alentadora: De acuerdo al INEGI, 5.3% de la población económicamente activa está desempleada, pero de los ocupados, casi el 30% lo hace en la economía informal; 10% de los "empleados" se calificó como subempleados. Cifras terribles, pero record en el presente sexenio.
En resumen: A nivel nacional, 4 de cada 10 personas que dice estar ocupada, o está en el comercio informal o está subempleado. Y los que no encuentran qué hacer, intentan cruzar la frontera de manera ilegal... Se quedan sólo 5 de cada 100.
Cada vez más de mis amigos de facebook se unen al grupo que reprueba la ley. Incluso, sé que algunos de los funcionarios de alto nivel de nuestro país, se declararon a favor de un bloqueo comercial contra empresas de aquel estado americano. Bloqueo que afectaría a las empresas que emplean a los mexicanos ilegales.
¿Debemos ante este contexto exigirle Arizona, Nuevo México, California, Illinois, que reciban y den empleo a todos los mexicanos que no lo encuentran aquí? ¿Debemos condenarlos si no los dejan entrar aunque no sigan el procedimiento de migración legal? ¿Debemos castigarlos, dejando de comprar sus productos y servicios?
El problema no es de Arizona. En este problema que sufren millones de mexicanos ilegales en Estados Unidos, la gobernadora de Arizona, es la menos culera.
viernes, abril 30, 2010
¡Vaya porvenir!
Ayer, platicaba con un amigo que me uno a las críticas que se han desbordado por la incapacidad del congreso mexicano de llegar a acuerdos. Hay al menos dos visiones diferentes e irreconciliables en el espectro político, y no nos hemos podido decidir en tomar un camino. El que sea, pero tomar rumbo.
Sin embargo, creo que muchos medios han influído en la opinión pública respecto a culpar a las cámaras por los males que nos aquejan. Sí, en un marco legal apropiado, se pueden plasmar estrategias de crecimiento y desarrollo; pero no podemos esperar a que eso suceda para poder hacer las cosas bien.
Cada vez es más y más común encontrar en la prensa local e internacional, en todos los medios, críticas al desempeño del gobierno federal. Ha habido tal ineficiencia en las funciones que se nota en las calles: Cada vez más inseguridad, más desempleo, más pobreza. Más migración ilegal, menos desarrollo, más desigualdad. Y esto, creo, no es culpa de la ausencia de las reformas.
Al inicio de mi comentario decía que la UNICEF declara que más de 20 millones de niños mexicanos son pobres. Además, somos punteros en obesidad infantil y desnutrición. Por si fuera poco, esos niños están siendo educados con un sistema educativo muy cuestionable, pobre, mediocre. Muchos de ellos nacieron ya en un país que "transicionaba a la democracia", y no han tenido ningún beneficio de ésto. Al contrario. Hoy, muchos de ellos no pueden salir a la calle por miedo, sus padres no tienen empleo, y sus futuros son cada vez más inciertos. En unos pocos años, serán padres de nuevas generaciones, educarán a nuevos niños mexicanos.
No hay que tener un pesimismo encarnado para poder preveer futuros cada vez más difíciles. Tampoco hay que ser un visionario para darnos cuenta que -aunque suene a cliché- en estos niños está el futuro de este país.
Qué mal que no se estén haciendo las cosas que se requieren desde las cámaras. Pero peor aún, que no se estén haciendo cosas más importantes.
Andrés, hijo: Feliz día del niño.
martes, abril 20, 2010
No sería sólo por seguridad, sino para que el gobierno tenga acceso a todos nuestros datos.
De esta manera, si se van a filtrar nuestros datos, y se van a vender al mejor postor, más vale que sea una base de datos muy completa. Qué vergüenza con nuestros clientes si entregamos bases de datos parciales o incompletas.
No sé por qué recientemente siento que mis datos están más seguros en Facebook, que en el IFE.
domingo, abril 11, 2010

Pues no hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla.
Hoy suspenderán mi línea telefónica celular. No sé si muchos de los que pensábamos no registrarnos, decidieron de último momento y fueron los que "saturaron el sistema", pero la verdad es que yo no lo intenté. Ni siquiera con mi CURP ni con el CURP de Salinas de Gortari, o el de Peña Nieto, o el de Elba Esther, o el de López Obrador.
La sóla idea de volver a darles mis datos, me escalofriaba. Con mis datos en esa lista, quien la tenga en su poder, podría localizarme físicamente, podría escuchar mis conversaciones, podría leer mis mensajitos y seguramente hasta ver lás páginas de internet que accedo desde mi teléfono. Y no. No es que tema que me espíen. No tengo nada qué ocultar. Sólo que desde el inicio, esta disposición me parece que atenta contra un principio de intimidad, de libertad. Se atenta contra este principio, a cambio de la promesa de que con eso, se combatirá a la delincuencia y se evitará que los teléfonos celulares sean herramientas del crimen.
Todos los vehículos tienen que estar registrados, con un nombre de propietario y dirección. ¿Se han podido evitar crímenes donde se usen autos? En los catastros municipales, están las listas de todas las propiedades y sus propietarios. ¿Ha servido de algo para evitar que se usen casas para secuestros? Los teléfonos fijos tienen nombre y dirección. ¿Desde cuándo se ha dejado de delinquir usando las líneas fíjas de telefonía? En todos los bancos, todas las cuentas tienen un propietario. Un nombre, una dirección, un teléfono fijo, un teléfono móvil. ¿Los narcotraficantes se han abstenido de contratar los servicios de los bancos para poner dinero producto de sus delitos? No.
Si lo vemos a la ligera, quien nada debe nada teme y no debería molestarnos en absoluto dar -una vez más- nuestros datos para control. La cosa es que esa no es la solución. Esta medida tampoco servirá para combatir a los malos. Sin embargo, a cambio, a todas las líneas celulares, podrán mandarnos mensajes personalizados. Sabrán quien está del otro lado de la línea, dónde está y cuáles son sus 10 números frecuentes.
Al final de cuentas, aunque el celular no es una de las herramientas de las que depende mi trabajo, sé que terminaré registrándome. Pero como dice un amigo: Un descanso del celular, no le cae nada mal a nadie.
jueves, marzo 18, 2010
La verdad es que estaba muy identificado con ese modelo de celular. Y aunque sé que lo voy a extrañar, decidí que sería reemplazado con un "smartphone".
Llevo toda la semana intentando aprender a usarlo. Un Blackberry debería hacerme la vida más fácil, pero creo que me está costando mucho trabajo "agarrarle la onda".
Lo cierto es que ya no sé si valga la pena aprender a usarlo, ya que según unos comerciales de radio, el 10 de abril, me van a suspender el servicio. (Si es que Telcel se deja, claro).
Por si no lo sabías, el 10 de abril vence el plazo para registrar tu número celular en una base de datos que promueve el gobierno federal. ¿El pretexto? Es una estrategia más para seguir cerrándole el paso al crimen organizado. ¿Suena lógico, no? Si un miembro del crimen organizado compra un celular para hacer cualquiera de sus fechorías, y si lo obligamos a que de sus datos, rápidamente, cruzando información con la cédula de identificación, podemos dar con él. ¡Claro! La víctima reporta el número, se localiza en la base de datos, y ¡listo! Tenemos su nombre completo, y con él, su dirección y su foto. Veo que el crimen organizado debe estar temblando ante esta iniciativa tan brillante.
Todo esto siempre y cuando, al malhechor en cuestión no se le ocurra falsear información... Es bien sabido que los delincuentes siempre dicen la verdad... sobre todo cuando se trata de sus datos personales...
Eso de la base de datos es muy buena herramienta, siempre y cuando, un delincuente no decida ahora robarse un teléfono de un ciudadano honrado para hacer sus crímenes... que dicho sea de paso, pondría en un serio aprieto al pobre tipo que haya perdido su celular, y que, por este simple trámite, ahora estaría implicado en algún caso de extorsión, o secuestro...
Tambien podría funcionar si se pudiera garantizar que esta base de datos no caerá por ningún motivo en manos del mismo crimen organizado.
Simplemente yo no confío en las autoridades. Me aterra imaginar esta lista de víctimas potenciales, revelando datos personales que el sentido común nos impide andar revelando a diestra y siniestra.
Por eso decidí no registrarme. No lo voy a hacer, y le voy a recomendar a quien pueda, que no lo haga. Lo peor que podrá pasar es que el 10 de abril, nos cancelen el servicio, y nuestros blackberries, sirvan sólo como una chafa cámara fotográfica y una carísima calculadora.
No tengo idea de cuántas personas con celular ya se registraron... Pero ante este clima de psicosis, donde el crimen organizado marca la agenda, y el gobierno brilla por su ineficiencia, prefiero, por seguridad, quedarme sin el servicio.
Mi apuesta, es que muchos como yo, concientemente dudemos de esta -una más- estúpida estrategia anti-crimen, y no nos registremos, y sea caótico cortarle el servicio a millones de usuarios que mantenemos en Forbes a Slim.
Sería "políticamente incorrecto".
Creo.
jueves, diciembre 24, 2009

Desde que este sexenio comenzó, me ha parecido que la mal llamada "guerra contra el narco", carece de sentido común, suponiendo que las intenciones sean las de acabar con el tráfico de drogas en nuestro país.
Es un movimiento costosísimo, que pretende "exterminar" a los productores, traficantes y vendedores de drogas en nuestro país. Limpiar de "narcos", pues.
Todos los días, se agregan a la lista de muertos, hombres, mujeres y niños, por los que no deberíamos sentir ningún tipo de pena, porque según ellos, son "narcos". La cifra, en estos 3 años, suma decenas de miles de muertos. Lo curioso, es que despues de tantas bajas, no se nota ningún tipo de avance. Pareciera como si por cada uno que cae, se contratan dos más. Las filas de los narcos, están llenas de personas, que, lejos al estereotipo que pensamos, ganan salarios mínimos a cambio de jugarse la vida en cada instante. Sí, ese ejército, o "carne de cañón", no puede darse el lujo de vida que se dan los capos o sus más allegados.
Toda esta gente, desposeída, es la que aparece todos los días, degollada, balaceada, sin nadie que los reclame o vengue sus muertes. Es a quienes les declara la guerra todos los días el ejército mexicano... Ellos, son personas que rápidamente son reclutadas, por que en la industria del crimen organizado siempre hay vacantes; por que no encuentran otra forma de ganar dinero para comer.
No se malinterprete mi post. No estoy a favor del narcotráfico. Sólo que no creo que a balazos se pueda combatir. Si todo ese derroche de recursos en esta guerra absurda se enfocara en la generación de empleos, es muy probable que más personas decidan "migrar" a un trabajo legal. Uno donde no tengan que cargar una pistola ni tengan que cuidarse las espaldas.
Si en lugar de desplegar el ejército, se intervinieran las cuentas de los capos... se expropiaran las propiedades... si tan sólo pudieramos hacer un buen esfuerzo para limpiar las corruptelas de las policías... Cualquiera de estas alternativas suena menos descabellada que querer salir a matarlos a todos.
Estamos jugando al ritmo que nos narcos. En el terreno de los narcos. Con las reglas de los narcos. Así no creo que podamos llegar muy lejos: Matar a uno de los meros capos, significa, un triunfo mediatico, pero tambien el desate de una cruenta venganza, y lo peor de todo, es que la vacante que deja, es cubierta inmediatamente. ¿Cuándo vamos a matar a todos?
martes, noviembre 24, 2009
Lo que deberíamos cuestionarnos ahora es si los datos oficiales que se presentan, son reales o, apesar de lo crudos que pueden lucir, estén todavía "maquillados".
¿Quién puede, con todo lo mostrado, negar que vamos de pique? ¿Quién se atreve a decir que todavía "vamos por el camino de la recuperación? Ni siquiera los peleles del gobierno lo pueden hacer...
¿Cuánto Felipe Calderón queda?
La historia en breve.
Ciro Gómez Leyva
2009-11-24•Al Frente
Tres cifras recientes resumen los tres años de gobierno de Felipe Calderón. La primera, ofrecida por él mismo: en lo que va del sexenio, otros 6 millones de mexicanos cayeron en pobreza alimentaria, “en una condición tal que la familia no tiene siquiera los componentes necesarios para la alimentación de sus hijos”. La Cepal redondeó la desolación: México carga hoy con 37 millones de pobres y 12 millones de indigentes.
La segunda es también cifra oficial. La PGR acaba de informar que 75 por ciento de los 227 mil detenidos en la lucha contra el crimen organizado han sido liberados.
La tercera es el cálculo del gobierno sobre el desplome de 7 por ciento de la economía nacional en 2009, lo que significa, entre muchas cosas, que hoy hay menos mexicanos con empleo de los que había el 1 de diciembre de 2006.
Pobreza-seguridad-empleo era el eje de la oferta de su gobierno. No se necesita mayor ciencia política para diagnosticar el tamaño del fracaso. Olvidemos el desánimo colectivo, la corrupción, las reformas fallidas, las crisis sanitarias, la carnicería en la guerra contra el narco, las visas canadienses… Y reconozcamos que la intemperie política es, indudablemente, menos conflictiva que hace tres años. Aun así, el saldo es demoledor: México tiene más pobres, más desempleados, más inseguridad.
Habría que remontarse al 1985 post-sismos de Miguel de la Madrid para hallar algo parecido. ¿Qué le pasó a Felipe Calderón? ¿Al México de Felipe Calderón?
Las encuestas enseñan que, pese a todo, al menos uno de cada dos mexicanos sigue confiando en que, como capitán, sacará al barco de la tormenta. Pero, ¿querrá él librar la tormenta? ¿Cuánto Felipe Calderón queda?
lunes, noviembre 09, 2009
Dada la relevancia que ha tenido en la política mexicana la extinción de la Luz y Fuerza del Centro, y junto con eso, el despido masivo de sus trabajadores, dedicamos en la pasada velada unos minutos para exponer nuestros puntos de vista al respecto... Es muy complicado poder documentar todo lo que en estas sesiones se dice... pero Alejandro, escribió en muy pocas palabras una contundente opinión, en la cual coincido desde la primera hasta la última línea...
LOS ELECTRICISTAS
Alejandro Rozado, Nov 2009
Hay un asunto ético que se desprende del caso de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y que quisiera destacar en esta ocasión. Al liquidar la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, el gobierno federal y sus aparatos ideológicos han desatado no sólo una campaña política de desprestigio de uno de los gremios más democráticos y combativos de la historia moderna de México, sino que además desplegó con gran sentido de la oportunidad un cuerpo de ideas muy característico, y ya hegemónico, entre las mal llamadas “clases medias”.
Se trata de una suerte de sentido común adoptado por los actuales consumidores de opinión (antes ciudadanos) que unifica a vastos sectores alrededor de “verdades” aceptadas por el solo hecho de ser difundidas. Las premisas de estas verdades son ejemplo de los valores más egoístas y envidiosos del neoliberalismo, el cual –hay que reconocerlo- ha vencido y penetrado profundamente en la conciencia del individuo común y corriente. Se trata de un pensamiento basado en la contabilidad inmediata: “tanto nos cuesta esa paraestatal, tanto perdemos (por culpa del sindicato); conclusión: empresa y empleados ineficientes; por tanto, liquidémosla. No importa que se vayan a la calle, de la noche a la mañana, 45 mil trabajadores desobligados (se lo merecen)”. Actuar tronando los dedos es el símbolo de “lo que hay que hacer en este país”. Cada hombrecito que consume esta lógica operativa y la repite sin discernimiento propio se convierte virtualmente en un ejecutivo defensor de la sociedad de libre mercado a quien no le tiembla la mano para cortar las cabezas necesarias en nombre de la eficiencia. Los razonamientos de un burócrata de las finanzas, como Carstens, de pronto se declaran inoculados en el cerebro mayoritario de las clases medias. Y todos al unísono entonan el coro del darwinismo social de la derecha: “¿Por qué esos electricistas han de estar privilegiados si los demás estamos jodidos? ¡Que se jodan ellos también!”. Si yo no estoy satisfecho con mi nivel de vida, entonces nadie debe estarlo, ¿no es así? La mezquindad moral como sabiduría de la vida; la envidia y el resentimiento social clasemediero como el motor fascistoide de los futuros acontecimientos. (Por cierto que al mismo tiempo que se perpetraba el ataque a las instalaciones de Luz y Fuerza, en la importante ciudad de León el gobierno y las mismas buenas conciencias organizaron una quema pública de libros de texto gratuito debido a que en ellos se enseña la sexualidad “con fines de gozo”…)
El fomento oficial de las conciencias tipo cangrejitos mexicanos. Y hay que ver cómo se les llena la boca a cientos de opinadores acusando al SME de corruptos, como si los acusadores estuviesen ajenos a semejante estilo de vida. El fariseísmo panista convertido en ideología del rencor que salvaguarda la sociedad de libre mercado, aquella que debe dictar quién sobrevive y quién no; en cambio, la solidaridad humana, el compañerismo ante el infortunio, la identificación de que el libre mercado no puede dar respuesta por sí mismo a cien problemas de desigualdad social, esas son consideraciones “bolcheviques” (como está en boga exclamar en EU) que han arruinado al mundo, ¿no es cierto?
Pero los electricistas opinan diferente, pues son portadores de otra ética: el SME lleva décadas de practicar la solidaridad obrera hacia toda lucha popular reivindicativa, de tal modo que ahí donde ha habido una protesta contra la injusticia social, el sindicato siempre ha pasado lista de presencia. Ningún gremio está exento de prácticas antidemocráticas y abusivas; pero colgarle a los electricistas del SME los epítetos más despreciables que distinguen al charrismo sindical que tanto han combatido durante décadas no deja de ser una de las mayores ironías de la clase obrera mexicana. Es como si a una pacífica indígena de Querétaro se le acusara de secuestrar a seis agentes de la AFI…
Hace unas semanas ocurrió un hecho trágico en el Metro Balderas que parece un signo premonitorio de lo que pasaría después: un electricista (precisamente) que viajaba en el tren rumbo a su casa, se encontró de pronto con su destino en forma de dilema: al llegar a la estación y abrirse las puertas del vagón, el obrero se dio cuenta que un loco balaceaba impunemente a la masa de usuarios sobre el andén; en cuestión de segundos tuvo que decidir entre protegerse a sí mismo del peligro o enfrentar al agresor y proteger así a cantidad de inocentes en riesgo de ser asesinados. Hizo lo segundo a costa de su propia vida. ¿Eligió mal este electricista? Por el número de vidas que salvó, parece que la respuesta es no: no eligió mal. Simplemente estuvo animado por otra ética, incomprensible para la pequeñez del egoísta… Ante la agresión del Estado, espero que los electricistas del SME sepan elegir también conforme a una ética que ningún pequeño consumidor de noticias podrá entender jamás.
jueves, octubre 15, 2009
CUESTIÓN ELEMENTAL:Como dijera Víctor Hugo, el mar defiende al agua y el huracán al viento: es cuestión de los elementos. Del mismo modo, la izquierda toda (partidista, movimientista, guerrillera, intelectual) debe defender a los trabajadores electricistas. Y si la clase obrera misma no defiende el empleo de los 45 mil despedidos del SME, entonces llegó la hora de que el país entero se baje los pantalones.Alejandro Rozado.
miércoles, octubre 14, 2009

Estoy muy consternado con lo que acaba de pasar con la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), y con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
Estoy muy consternado y si tuviera que tomar partido, estaría con los que no están de acuerdo con la medida de la liquidación.
Y no quiere decir con ésto que apruebo la ineficiencia y los privilegios que hoy, son los pretextos que justifican el cierre.
Desde hace algunos años, yo mismo he tomado "la bandera" de exigirle al gobierno justo eso: Que se hagan más eficientes, y que se eliminen todo tipo de privilegios y despilfarros. Incluyendo, por supuesto, este caso de LyFC.
Lo que no me gustó, es la forma. Esa forma revanchista, autoritaria, unilateral. Claro que ese asunto era algo que se tenía que arreglar, no podíamos estar ahí, soportando que unos cuantos estén gozando de privilegios obsenos y que además la ineficiencia del servicio que dan cause cada vez más molestias.
Pero de todo ese dinero que se gastaba, ¿cuántos eran realmente los beneficiados? ¿Todos? ¿Los 45mil trabajadores? ¿Cuánto se perdía por una falta de admistración y control? ¿Quién era el responsable de eso? ¿A quién se le debería exigir mejorar la eficiencia de la compañía? ¿No había administrador? Evidentemente no tenía la capacidad para hacer las cosas bien. ¡Sólo la mitad de esos 40mmdp es de robos de luz!
Yo no estoy de acuerdo con el cierre, porque creo que con control, y eliminando los beneficios extraordinarios, esa compañía podría sostenerse. Se podría, por ejemplo, diseñar un plan para despedir gradualmente a los empleados, una estrategia para un mejor cobro, y control para evitar los robos...
No justifico con este comentario los abusos de algunos de los sindicalizados del SME. Pero creo que si se usara el mismo criterio con el que se cerró la LyFC, muchas otras áreas del gobierno federal deberían correr la misma suerte: Si se midiera la eficiencia de propio ejecutivo, si se pudiera calcular la cantidad de dinero que se despilfarra en beneficios personales...
Por ejemplo: El SAT, ha demostrado una lastimosa ineficiencia, cuyo costo, rebasa por mucho el dinero que despilfarraba la LyFC. Esa ineficiencia consiste en una bajísima capacidad de recaudación fiscal. Una altísima tasa de evasión. Esto se traduce en muchísimos millones de pesos que se están perdiendo mes con mes. ¿Cuál es la estrategia para corregir esto? Subir los impuestos.
Esto equivale a querer arreglar el "boquete" de LyFC subiendo las tarifas de la luz.
Por otro lado, mucho antes de que los medios de comunicación hubieran hecho esta campaña exponiendonos las enormes pérdidas que tenía la finada compañía, ya se manejaban otro tipo de cifras: Casi 4 veces más que las pérdidas de LyFC se gasta en salarios y privilegios de lo que se llama "alta burocracia". Según AMLO, si se redujeran a la mitad los salarios y privilegios de esta elite de empleados federales, se ahorrarían 200mmdp. Esta cantidad representa beneficios de sólo unos cuantos cientos de empleados... que dicho sea de paso, tampoco han brillado por su eficiencia...
Celebro que por fin, se comience a ver un intento por ahorrar y ver un interés por la eficiencia en los servicios... Espero que no quede ahí. Si no se sigue con los verdaderos ahorros, estaremos cuidando los pesitos y seguiremos tirando los pesotes, y confirmará, lo que muchos sospechamos: El cierre de la compañía tendrá fines políticos, justificado con fines económicos.
¿Queremos ahorros? Está bien empezar eliminado los beneficios absurdos como la "delfinoterapia", pero deberían seguir los seguros médicos privados, los gastos de representación, las comidas en restaurantes, la reducción del uso de celulares, la fiestas y los excesos que ya están señalados y los que sólo nos podemos imaginar.
Al final de la historia, apuesto que se confirmarán nuestras sospechas.
martes, septiembre 22, 2009
Recuerdo que hace años, todas esas personas que tenían una tiendita, un taller, una carnicería, se sentían aludidos cuando AMLO amenazaba con quitar los privilegios de la cúpula empresarial. Nunca se entendió que siempre se había referido a las 30 -100 máximo- empresas más poderosas del país. A esas que tienen influencia política. A esas empresas que, apoyadas en regímenes de excepción, ni siquiera tienen que justificar una evasión fiscal. A esas en las que no podemos contar para la operación de este país.
Hoy, afortunadamente, se ha solicitado el detalle de todas esas cifras que ha publicado la SFP (Secretaría de la Función Pública), donde revela que hay grandes consorcios que no sólo no han pagado impuestos, sino que además, se ven beneficiados por millonarios retornos fiscales y condiciones excepcionales.
El tema está de nuevo en la mesa. Y el tema es muy oportuno cuando se discute cómo le vamos a hacer para cubrir el “boquete” en las finanzas públicas.
La salida fácil, por supuesto, es que todos paguen el consumo, aunque sea un 2%, subir el ISR otros 2% y no toquemos para nada esos grandes intereses económicos de este país.
Sólidas teorías pueden defender el impuesto al consumo. La verdad es que hasta yo lo creo. Sólo que tambien creo que antes de llegar a ese extremo, deberíamos cumplir la ley tal y como está y se eliminen los privilegios que tienen unos cuantos: Despues de eso, el gobierno tendrá autoridad moral para cobrar más impuestos.
Por otro lado, miles de direcciones generales nuevas se han creado en el gobierno federal; según el CCE (Consejo Coordinador Empresarial) casi 270 mil millones de dólares se han despilfarrado en gasto corriente en los últimos 9 años. Varias veces más el tamaño del boquete que se pretende tapar. A cambio, en una suerte de pirotecnia, se propone la eliminación de 3 secretarías, sin tocar los groseros beneficios que tiene la alta burocracia. Ahí es donde está el ahorro.
Dicho de otra manera, si pagaran los que tienen que pagar, y si ahorraran los que tienen que ahorrar, la discución del IVA generalizado estaría en otro tenor. Y las dos importantes decisiones están en manos del ejecutivo federal.
No, no es descubrir el hilo negro. Ahí es donde se puede demostrar el cinismo y la burla de los que nos gobiernan. Siendo acciones tan obvias, tan simples de ejecutar, tan rápidas y tan eficientes, el no hacerlas desenmascara las verdaderas intenciones de quienes nos gobiernan.
Un video. Un artículo.
Ahora sí, el mensaje a los empresarios:
Colaborador Invitado / Mensaje de AMLO a los empresarios
(21 septiembre 2009).- Andrés Manuel López Obrador
En forma respetuosa, me dirijo a ustedes para compartirles la visión que tenemos sobre el origen de los males que aquejan a la nación y expresarles los propósitos reales y sinceros de nuestro movimiento.
La decadencia que padecemos, según nuestro punto de vista, ha sido ocasionada por un grupo minoritario de políticos corruptos y de traficantes de influencias disfrazados de empresarios que se conformó desde el gobierno de Carlos Salinas para imponer una política de pillaje contraria al interés nacional. Esta mafia ha confiscado todos los poderes y actúa, en los hechos, como un supremo poder oligárquico, que manda por encima de los ordenamientos constitucionales y domina porque posee o controla a la mayoría de los medios de comunicación, a los cuales utiliza para engañar y manipular a la sociedad. De esta forma, en los últimos 20 años, unos cuantos lograron una acumulación de riquezas sin paralelo en ninguna otra parte del mundo; pero, en contraste, México se ha convertido, en ese mismo lapso, en uno de los países con mayor desigualdad económica y social en el planeta.
Puede ser que no compartan nuestra percepción, pero es innegable que ustedes mismos han sido víctimas de esta política facciosa. Por ejemplo, a ustedes los obligan a pagar precios altos en energéticos, bienes y servicios (electricidad, combustibles, telecomunicaciones, materias primas, créditos bancarios); los mantienen sometidos a un régimen fiscal oneroso y regresivo y, por si fuese poco, los ponen a competir con productos importados de países donde los gobiernos apoyan y protegen a sus sectores productivos. Por el contrario, el reducido grupo de empresarios y banqueros, nacionales y extranjeros, que forman parte de la élite dominante, goza de todos los privilegios: no pagan impuestos o se los devuelven; son favorecidos con privatizaciones, concesiones, compras y contratos gubernamentales; los rescatan con recursos públicos; les permiten especular en el mercado financiero e imponer prácticas monopólicas y a ellos sí los protege el gobierno de la competencia extranjera.
En la campaña de 2006, con la ayuda de los medios de comunicación, este pequeño grupo de potentados -Salinas, Fox, Roberto Hernández, Claudio X. González, Gastón Azcárraga y José Luis Barraza, entre otros- logró engañar a muchos de que yo amenazaba los intereses del sector empresarial, cuando lo que en realidad proponíamos era fortalecer al sector productivo y apoyar, de manera articular, a la pequeña y mediana empresa, la cual genera el 80 por ciento del empleo en el país.
Entre las políticas económicas que entonces propusimos, destacan: la reducción del gasto corriente estinado a la alta burocracia, con el propósito de liberar fondos para el desarrollo económico y social; la utilización del sector energético como palanca del desarrollo nacional, lo cual incluía la construcción de tres refinerías -que, dicho sea de paso, ya estarían terminadas- para dejar de importar combustibles y abaratar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la electricidad; rescatar al campo del abandono a fin de lograr la soberanía alimentaria y dejar de destinar 25 mil millones de dólares al año para importar los alimentos que consumimos; fomentar la competencia y combatir las prácticas monopólicas.
Asimismo, sin aumentar ni crear nuevos impuestos, proponíamos una reforma fiscal sencilla y progresiva, sustentada, básicamente, en la eliminación de los privilegios a los grandes contribuyentes que, con el régimen actual, evaden alrededor de 400 mil millones de pesos anuales.
No obstante, como es sabido, esta camarilla que orquestó el fraude electoral logró imponer a Calderón, con ello siguió la corrupción y ahora estamos pagando las consecuencias: hay mayor desempleo, más pobreza, y se desató la inseguridad y la violencia que impide a todos vivir sin miedos ni temores. Pero lo peor es que pretenden llevar sus excesos al extremo, aunque terminen de arruinar a México. Ahora lo vemos de nueva cuenta: las medidas dadas a conocer para supuestamente enfrentar la crisis de las finanzas públicas no son más que otra vuelta de tuerca para seguir exprimiendo a la inmensa mayoría de los mexicanos. Es más: aumentar impuestos e incrementar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la energía eléctrica creará más inflación, profundizará la recesión y enviará a más empresas a la quiebra, lo que conllevará más despidos de trabajadores.
Ahora bien, qué proponemos nosotros: aplicar una política de austeridad republicana y suprimir los privilegios fiscales; es decir, si existe un faltante de 500 mil millones de pesos en las finanzas públicas, este déficit se puede cubrir ahorrando 200 mil millones del gasto corriente, sobre todo, reduciendo en 15 por ciento las partidas de servicios personales y de gastos de operación del gobierno; asimismo, es posible obtener otros 300 mil millones mediante el cobro a las grandes empresas de los impuestos marcados por la ley, una vez eliminados los regímenes especiales establecidos para beneficiarlas: la consolidación fiscal, la exención de impuestos por ventas de empresas en la Bolsa, tasas de impuestos sobre dividendos más bajas que en Estados Unidos, depreciación acelerada de activos, el abuso en la deducibilidad de donativos y el incumplimiento de pagos de créditos fiscales, entre otros renglones.
En suma, tenemos propuestas y vamos a seguir impulsándolas. Pero, al mismo tiempo, consideramos que las cosas no van a mejorar mientras el gobierno esté al servicio de unos pocos y no haya una auténtica democracia. Estamos convencidos que sólo con un verdadero cambio habrá nuevas reglas, será posible aplicar medidas como las que proponemos y alcanzar un crecimiento económico sano y sustentable, así como un desarrollo equitativo e incluyente. Estoy seguro que todos juntos, hombres y mujeres de buena voluntad, trabajadores y empresarios, podemos rescatar a México. Los invito a reflexionar con serenidad pero también a actuar con determinación y prontitud. El tiempo apremia.
miércoles, julio 22, 2009
Y no. No se debe este fenómeno a la crisis que viene de afuera. Esta medición se tomó del año 2006 al 2008, antes de que los efectos de la crisis se reflejara en nuestra economía.
Irónicamente, se presume, que desde el gobierno federal, se ha destinado más del doble de los recursos que se venían presupuestado para programas sociales en gestiones anteriores. Algunos dicen que más del doble. Todo esto en el combate contra la pobreza. Y tambien estamos perdiendo esta guerra. Tambien están cobrando vidas estos errores.
¿Qué se está haciendo mal? ¿Por qué nos está pasando este retroceso? ¿Por qué sólo afecta a los más pobres? Es un problema que se debería resolver con reformas, dicen unos: "La reforma fiscal", aseguran unos; pero si es verdad que el dinero que se destina para este fin está fracasando, dudo que sea "más dinero" lo que nos haga falta. "La reforma petrolera", "una reforma que impulse a la inversión privada"...
El estímulo a grandes grupos de poder económico no ha tenido límite; y no ha sido posible convencerlos de darnos trabajo a todos. A todos los que hoy no tienen trabajo y al millón de personas que se desocupan cada nuevo año... no nos alcanza.
La sociedad está en un proceso de deterioro que avanza como en caída libre: Cada día más pobres. Cada día menos empleos. Cada día más mexicanos. Cada día, más violencia.
No sé si éstos signos nos quieran decir algo. No sé quién necesite más pistas de que las cosas no están bien. Espero que quien sepa leer estos síntomas nos convenza de que algo está muy mal.
Lo peor de todo es que han habido voces, unas con más autoridad moral que otras, que advierten que este modelo económico que se han empeñado en defender los partidos en el poder, tendría este fin. Este modelo indefendible que nos ha puesto en este sitio.
Y no escucho, ni leo, ni veo, propuestas diferentes: Hoy todos quieren resolver este problema con reformas y darle empleo y alimentos a la gente por decreto. ¿Dónde están los científicos sociales? ¿Las propuestas ciudadanas? ¿Dónde está el político que sea capaz de plantear un modelo económico diferente?
Quizás me equivoque. A lo mejor todavía vamos por el buen camino.
martes, junio 30, 2009
viernes, junio 19, 2009
En post's anteriores, he manifestado que mis votos en esta elección serán en blanco. Además de pensar que el sistema político es insostenible, los candidatos que participan en la elección que corresponde a mi distrito dan pena ajena. Votar por "uno menos malo", es contribuir a la mediocridad del sistema partidista; premiando a uno, no por ser "bueno", sino por la espléndida cualidad de no provocar asco. Así no juego.
Pero recientemente los medios han volcado su atención -y la nuestra- al asunto éste de AMLO en Iztapalapa.
He oído de todo. Los medios al unísono recitan el mismo discurso. Escandalizados. Y no sé qué me extraña más, si oir a los querubines anunciando el fin del mundo, o que todos estos periodistas no se hayan dado cuenta que así es la política. (Unos desde lo oscurito, y otros en un templete).
Yo digo que todas esas voces se unen y levantan la voz y lo gritan a los cuatro vientos, por la simple razón de que saben que el PT -Juanito, Brugada, AMLO- pueden ganar esas elecciones. Porque a pesar de haber dicho hasta el cansancio estos últimos años que AMLO está en la lona, saben que si gana esta elección en particular, se va a levantar. No escatiman, porque saben que AMLO no ha perdido su fortaleza. Si de verdad creyeran todo lo que decían de que ya está sólo, simplemente lo ignorarían.
Yo veo la cosa muy simple: Que gane la elección popular. En eso debemos estar todos de acuerdo.
Brugada compitió por la candidatura y miles de ciudadanos votaron por ella. Tantos, que hasta pensaron que había ganado la elección interna. No discutamos si la tipa es buena o "menos mala", sólo asumamos que mucha gente piensa que ella es la que los debe gobernar.
Luego, por una disposición "oficial", se decidió que Oliva será la candidata. ¿Qué debería hacer toda la gente que votó por Brugada? ¿Resignarse y votar por el partido sin importar quién sea el candidato?
Andrés Manuel, desde una posición cuestionable, por supuesto, acordó -cohersionó, presionó, como se le quiera llamar- con el candidato del PT -que dicho sea de paso NO TENIA POSIBILIDADES DE GANAR- que toda la gente que quiera a Brugada como delegada votará por él, sólo para que, sin comenter ninguna desviación legal, la gente de Iztapalapa tenga como delegada a la candidata que la mayoría quiera.
Para eso son las elecciones. Para eso son las campañas. Y AMLO, con todo y su cuestionable método, está poniendo a disposición de los ciudadanos la posibilidad de conservar a su candidata.
Es simple, digo, porque si los votantes no quieren a Brugada, no votarán por el PT. Que la gente vote por la opción que quieran. Con el evento del martes pasado, quedó claro -para todos- que existe la posibilidad de tener a una delegada determinada, siguiendo un procedimiento poco ordinario. ¿Qué tiene de cuestionable esto? ¿Los aires dictatoriales de AMLO? ¿Sus rasgos autoritarios? Quien no esté de acuerdo, que no le siga la corriente. Punto. Pero si la mayoría le cree y está de acuerdo con esa opción, que vote y lo diga en las urnas. Por lo pronto, el que un candidato ceda su candidatura a otra persona no es nada nuevo, pero ahora se tiene que hacer así porque los tiempos para haberle cedido el puesto -formalmente- ya habían pasado. (No se le puede cuestionar al "mesías tropical" que esté violando alguna ley, o pisoteando alguna institución.
Si ganara esa fórmula, habrá evidencia para poder justificar ante la Asamblea y ante el jefe de gobierno, cuál ha sido la voluntad popular. Despues de todo, de eso se trata.
Se enfrentarán entonces en las urnas Oliva y Brugada nuevamente, y ante ésto, sólo se escuchará la voz del pueblo de Iztapalapa. Que gane la que tenga más votos. (Como en cualquier elección)
Tampoco soy ingenuo, y sé que detrás de toda esta maraña hay un interés personal de AMLO de juntar votos, preparándose abiertamente para la próxima elección presidencial. ¿Tiene eso algo de malo? ¿Acaso es el único con ese legítimo interés? ¿Acaso se piensa que es el único que está moviendo sus "fichas" con tan claro objetivo? No lo creo. Pero en él todas estas cosas serán mal vistas por que sabemos -todos- que las posibilidades de amenazar en las próximas elecciones son muy altas. Y le tienen miedo. Y desde ahora, se comenzará a meter sancadilla en la más mínima oportunidad. Así es la política en este país.
¿Que si es autoritario? ¿Que si está enfermo de poder? ¿Que si es un peligro para México y lo que hace y dice es más que evidencia? Dejémos que sea la gente quien lo decida.
Como si todos los demás políticos fueran unas peritas en dulce.
miércoles, junio 03, 2009
Hasta hace apenas unos meses, pensaba que este post iría en el sentido de recomendar un voto en favor del candidato que tuviera la posibilidad de ganarle al PAN. Tenía, lo juro, argumentos para validar esta recomendación.
Entonces, aunque fuera votando por el PRI, la idea era ganarle al PAN en todos los flancos posibles.
Pero de nada servirá.
Cualquier partido que gane no resolverá nada. Ni cambiará nada.
Estoy seguro de que esta hipótesis ni es original ni es nueva. Pero quiero dejar más claro cuál es mi postura: Aunque todos los candidatos ganadores cumplieran lo que en campaña se promete, cosa que ya es de por sí muy remota y poco probable, no podrán resolver de fondo los problemas de la sociedad donde vivimos.
Ninguna oferta política propone un cambio de fondo. Un cambio que promueva una nueva forma de organización que garantice una sociedad diferente, incluyente, justa. Sin abusos.
Entonces, votar por cualquiera de las opciones actuales, incluyendo las autodenaminadas "de izquierda", sólo aseguran la permanencia de el actual sistema: Ese que hace que se siga concentrando la riqueza en cada vez menos manos, y hace miserables a la gran mayoría. Ese mismo sistema que nuestros legisladores aprueban y legitiman con leyes hechas a la medida de los poderosos. Ese sistema que le da protección a las mafias que controlan este país.
Todos los partidos políticos actuales, aprueban, desarrollan y alimentan esta maquinaria de corrupción y pudredumbre.
No existe un candidato que se atreva a atentar contra el sistema. No hay ningún candidato que signifique una amenaza para cambiar el orden de las cosas; Ningún candidato, ni siquiera del PRD, PT o Convergencia es capaz de decirle a sus electores que de ganar, pondría las cosas en su lugar.
Hasta hoy, toda la gama de partidos matizan en detalles sin importancia. Se diferencian por colores, o por representantes más o menos corruptos, pero todos, todos, caminan en la misma dirección: La derecha.
Entonces, si eso es lo que creo, ¿por qué votar por alguna de éstas opciones? ¿Por qué darle mi voto al que crea que será el candidato "menos malo"? Si hiciera eso, seleccionar a cualquier partido, será interpretado que quiero que las cosas sigan igual. Es mejor declarar que ninguna de las opciones actuales me representa. Por eso votaré. Pero no seleccionaré a ninguno de los candidatos de mi distrito ni mi municipio. Anularé mi voto, que también es una forma de votar.
Iré a votar; y llegaré antes de las 8:00 am. Organizaré al equipo, armaré las casetas, contaré una por una, las boletas. Daré la orden de iniciar la jornada electoral en mi casilla básica y cuando me corresponda, dejaré muy claro mi decisión de manifestar mi inconformidad con la oferta política... Para que al final, cuando contemos los votos, mis compañeros funcionarios de casilla, sepan que al menos uno de los vecinos de la cuadra no votó por el "menos peor", sino que tuvo la paciencia para escribir: "ninguno merece mi voto".
Ojalá que muchos como yo, podamos hacer evidente el rechazo a la clase política. La intención es que pueda generar una alarma que cada elección siga creciendo y pueda generar la conciencia ciudadana para que algún día, y espero que sea muy pronto, podamos ofrecer alternativas de organización social que pueda revertir el daño que nos ha hecho este sistema.
jueves, mayo 14, 2009
Ricardo Rocha
Detrás de la Noticia
14 de mayo de 2009
¡Merde!
Sí, aunque usted y yo no dominemos el francés, significa
exactamente lo que se está imaginando. Y es que no hay mejor definición para el
libraco que acaba de publicar Carlos Ahumada: Derecho de réplica. Una merde
omnipresente de pe a pa. La rezuma desde el título hasta la página 339 en que al
fin concluye el suplicio de su lectura.
Desde luego que literariamente
nadie esperaría a un émulo de Carlos, Mario o el Gabo. Pero, con tantos amigos,
uno supondría que alguien le podría haber echado una manita. No sólo con el
lenguaje, sino con el más elemental sentido común. Para que, por ejemplo, el
ahumado señor no insulte nuestras inteligencias con las primeras 119 páginas
dizque de antecedentes; que en realidad son un rollo infumable que intenta, con
sentimentalismo barato y argumentos tramposos, justificar todas las porquerías
que realizó en el capítulo de los videoescándalos, que es lo que realmente
podría interesarnos. Total, que el novio de México se asume sin el menor rubor
como un mártir del trabajo fecundo y creador, como un genio empresarial, como un
discípulo de Gandhi y como un iniciado de la libertad de expresión. Ahumada es
de los que creen que todos somos idiotas.
Los mismos y gastados clichés
en los capítulos dedicados a Cuba, la cárcel o su liberación. De todo lo cual
sólo llama la atención el más absoluto de los cinismos: el gran trácala
moviéndose como pez en el miasma pestilente de la política mercantilizada, los
negocios sucios y los partidos corruptos. En ese submundo que él conoce tan bien
y en el que dominan las deslealtades, las abyecciones, las trampas, el dinero
rápido y la más ridícula de las cortesanías ¡más merde!
Sobre todo en el
capítulo central de los videoescándalos. En el que no hay revelación alguna. Ni
siquiera la de que sí hubo complot. Porque era algo que ya todos sabíamos. No se
hagan, hasta los que entonces decían que no había tal. Hasta esos lo sabían,
aunque lo negaron. ¿O alguien con medio gramo de honestidad podía tener alguna
duda sobre el papel que jugaron Fox, Creel, Diego, Salinas —el titiritero mayor—
y toda una runfla de personajes producto de la coautoría de Stephen King y
Chespirito?
Seamos serios; porque el señor ahumado, de tan patético,
nunca logra ser entretenido, menos aun gracioso. Su libelo no es más que una
purga infamatoria y vengativa contra quienes le ofrecieron el oro y terminaron
dándole una limosna de cacahuates a cambio de armas de destrucción selectiva.
Salvo la vergonzante realidad de todo el aparato del Estado contra un adversario
político, no aporta nuevos elementos para variar los criterios de los
antilopezobradoristas rabiosos frente a los pejistas a muerte. En todo caso, con
todo y su hediondez, es un testimonio más de lo que hemos vivido desde el 88:
una nomenclatura que con sus vasallos y corifeos se ha opuesto hasta la
ignominia a cualquier posibilidad de un gobierno de izquierda en este país.
Y para eso, tan sabido, no vale la pena perder el tiempo con un libro de
vómito: ¡merde!
Y encontré un comentario de esta misma nota, que puede contestar la duda de Esteban en un comentario a un post anterior.
El filósofo (Toluca) escribió:
A muchos se les olvida o ni siquiera se enteraron, que
precisamente AMLO es el que empezó a investigar el tráfico de influencias y
sobornos que hacía Ahumada a través de diversas empresas para adjudicarse obras
en varias delegaciones. Así venía la práctica de las licitaciones en obra
pública del DF aún en los tiempos de C. Cárdenas y Rosario. Este era el móvil
real de su relación con Rosario Robles exjefa de gobierno y con varias
personalidades del ámbito GDF-PRD, sobresaliendo por supuesto Ponce, Bejarano y
Carlos Imaz. Fue el caso de la delegación GAM donde se detonó la denuncia penal
contra Ahumada y sus empresas por el fraude de trabajos cobrados y no
realizados. Ahumada buscó reunirse con AMLO para revisar sus “asuntos”, pero
siempre fue rechazado por el jefe de gobierno; es más, a través del periodista
Javier Solórzano también busco a AMLO y tampoco aceptó. Sabía desde luego
Obrador el propósito de Ahumada para verse con él: ofrecer la mochada. Así que,
aquí valdría preguntarse, si nuestro odiado Andrés Manuel fuera el tradicional
corrupto que tantos inducidos quieren verlo así, ¿Dónde están los videos de AMLO
pactando con Ahumada sus tranzas?, ¿Dónde esta otro video o al menos otra
grabación donde Bejarano, Ponce o cualquier otro personaje dijera que AMLO
estaba dispuesto a negociar sus movidas a cambio de dinero, especie o bienes?,
¿Dónde esta la conexión de AMLO con las finanzas de PRD en las campañas de ese
momento?, ¿Por qué Rosario R. si hubiese asignado alguna partida al propio AMLO
para lo que fuera, no lo ha dicho, y más ahora que esta totalmente quemada?. Y
la más importante y con sentido común, ¿POR QUÉ Obrador no fue denunciado penal
y formalmente por ninguna persona de los afectados, procesados y encarcelados o
por ninguna institución del GOBIERNO FEDERAL, si supuestamente existen tantas
pruebas en su contra?, ¿POR QUÉ los “prestigiados” litigantes como Diego
Fernández de Cevallos y los Collado no fueron capaces de armar el mínimo asomo
de delito imputado a AMLO si “había tantas evidencias”?. Les recomiendo que si
alguien tiene pruebas en contra de AMLO que vaya con Diego o Televisa y les
aseguro que les pagan más de los 400 millones que le ofrecieron a Ahumada. Lo
siento para muchos adversarios del peje, pero aunque les duela reconocerlo o no
quieran hacerlo, es el líder moral, político, social y gobernante más importante
de los últimos años. Y por eso se ha ganado la confianza de millones de
mexicanos.



