La inmensa mayoría de los mexicanos vemos la televisión. Los noticieros de los horarios estelares unen los criterios de todos los mexicanos, sin importar las clases sociales. Confiamos en los locutores y creemos que todo lo que dicen en sus programas es pura información imparcial, justa, apegada estrictamente a los hechos... La damos por verdad, pues.
El caso es que la televisión es un negocio de particulares. Los dueños, tienen y defienden fuertes intereses económicos. Tienen compromisos y para cobrar favores tienen que hacerlos. De modo que en todos sus canales, sólo dicen lo que quieren que sepamos. Lo que quieren que pensemos... y la mayoría de nosotros caemos al juego, y nos sorprendemos así, repitiendo, como si fuera nuestra propia opinión, los comentarios que vemos y oímos en los medios.
Obviamente, se le cierran los espacios a los que piensan diferente. Por eso, ellos siempre parecen minoría. Afortunadamente cada vez somos más los que poco a poco aprendemos a dudar de lo que dicen los medios oficiales y a expresar nuestra propia visión de las cosas por medios alternativos.
Unos lo hacen con mantas y carteles en manifestaciones multitudinarias... otros más, usando un blog, otros con medios de lo más interesantes, como usando canciones de rap:
viernes, julio 04, 2008
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