martes, junio 26, 2007
martes, junio 12, 2007
Más allá de la conciencia del diputado, más allá de que representan a un distrito, también están ahí representando una corriente política, y me hubiera extrañado mucho que el único partido serio de izquierda no se hubiera pronunciado todavía ante tan inmoral autoaumento: "Analiza PRD ordenar a sus legisladores rechazar aumento"
Sí, es una cuestión que va más allá del dinero. Es un mensaje que debe ser congruente. Quizá los diputados del PRD necesitan que los dirigentes de su partido les den la instrucción de rechazar el aumento, pero eso me hace pensar que todavía hay, en el espéctro político una corriente -quizá la más criticada- que todavía tiene muy claro que en nuestro país la pobreza es una moustrosa realidad y que, este tipo de concesiones al salario de los políticos, es verdaderamente ofensivo.
Debe ser difícil rechazar un aumento de salario, que aunque legal, es inmoral e inapropiado, que aunque ese dinero no servirá para reparar las frágiles condiciones sociales de nuestro país, por lo menos no contribuyen a debilitarlas más; Debe ser difícil, sí, pero ahí es donde se puede demostrar, aunque sea con $20,000 mensuales, la obligación de hacer congruentes los discursos con la realidad.
lunes, junio 11, 2007
Seguramente han oído hablar de este concepto. Cuando yo trabajaba en Kodak, en una parte del jardín, había un letrero que decía que justo ahí debajo, estaba una cápsula del tiempo con fotografías impresas en papel Kodak, y que al cabo de un determinado tiempo, esa cápsula se abriría para comprobar cómo el papel era capaz de mantener los colores de la foto firmes a pesar del tiempo.
El caso es que este orgulloso nuevo papá, pensaba, pues, meter en una caja artículos, y objetos de cualquier índole que le permitieran a su hijo, en un determinado tiempo en el futuro, verlas... Mi amigo, que estaba en un proceso de decisión para ver qué podía aportar a la cápsula del tiempo de su sobrino, me preguntó por alguna idea que se me pudiera ocurrir.
Después de mucho divagar, llegamos a la conclusión de que lo mejor era hacer algo que fuera más significativo que objetos por sí solos. El reto era poder expresar conceptos. Hacer posible que cuando ese niño creciera, pudiera darse una idea de cómo era el mundo cuando él nació.
Pensamos en muchos mecanismos, hasta concluir en filmar un DVD, en el que explicaríamos temas de tecnología actual, como funcionamento de los artefactos que usamos cotidianamente, como un coche, una computadora, un teléfono celular, el microondas, etc... además de tocar temas políticos nacionales e internacionales, y por supuesto, temas sociales que hoy capturan la atención de los medios a nivel mundial, como el calentamiento global.
El DVD, una vez terminado, sería empacado perfectamente para evitar ser dañado por la humedad y el polvo, y junto con él, se pondría un reproductor de DVD's con todo y su instructivo de uso, además de la clara especificación de alimentación eléctrica... suponiendo que para cuando el receptor del futuro de dicha cápsula ignorara el funcionamiento de tan anticuado aparato y los servicios eléctricos hubieran cambiado radicalmente.
En ese video, se le estaría dando de regalo a las nuevas generaciones una idea muy fiel y de primera mano de cómo funcionábamos en el pasado.
Me gustó mucho la idea de este ejercicio. Y aunque es muy romántico hacerlo justo en el recien nacimiento de un hijo, creo que aunque Andrés ya camina, podría ser bueno incluirlo en la producción como protagonista. Después de todo, para cuando esa cápsula del tiempo sea abierta, seguramente habrán pasado tantas cosas y el contexto será tan diferente que, no habrá diferencia si se filmara en el nacimiento o durante los primeros años de mi hijo.
Con el post anterior, me gustaría iniciar con una serie de post's que pretenden simular que escribo desde el futuro... recordando un pasado que hoy está muy presente (?) y aunque suene pretencioso, me gustaría, tambien, que este tipo de post, hagan esa doble función de ayudarme a retratar el presente, y un pasado inmediato, y documenten lo que hasta el momento me he imaginado del futuro de mediano plazo.
Si me quieren ayudar con ideas que consideren importantes para documentar, se los voy a agradecer, porque así, la fotografía de este presente que estamos compartiendo podrá ser más completa.
Así, -siguiendo con mi pretención- además de mostrarle a mi hijo adulto fragmentos de la historia de su entorno, podrá ser un documento que otros niños -tus hijos por ejemplo- puedan aprovechar tambien.
¡Por eso me gusta tanto esta idea del blog! Porque imagino que este medio de comunicación podrá trascender en el tiempo. Bueno, eso espero.
sábado, junio 09, 2007
Hoy que las pantallas de nitrógeno y mercurio permiten hacer televisión de 3 dimensiones, Andrés le platica a su hijo cómo aquiellas pantallas de su niñez sólo podían transmitir imágenes que en dos dimensiones, imitando sólamente la profundidad con ilusión óptica de manejo de sombras y luces.
El láser ya le permite a mi nieto ver caricaturas donde las formas y texturas de los personajes con más que una simple imágen. Ahora, se puede interactuar con los personajes de las historias, pudiendo, en la mayoría de los casos, participar en las tramas. Desde que se hizo comercial la televisión inteligente, no puedo evitar pensar que ahora la tecnología debe tener algún tipo de acuerdo demoniaco para poder lograr que los muñequitos de las caricaturas escuchen a mi nieto puedan actuar en función de él. En mi juventud, la "inteligencia artifical", era más artificial que inteligente, y hoy, es capaz de entretener y enseñar matemáticas a Fred, un niño de 8 años de edad.
Hoy se anunció que en un par de meses, la señal de televisión "nativa", va a ser suspendida, para usar ese espectro para ampliar el ancho de banda de los videófonos moleculares. Después de todo, hace más de 30 años que se había iniciado el proceso de digitalización de la señal televisiva. Esta noticia, me trajo un sentimiento de nostalgia, pues, en mi niñez y juventud, crecí viendo ese tipo de televisión... incluso mucho antes de que el ahora antiguo sistema de televisión por cable fuera tan popular y mis padres pudieran pagarlo... y entonces, se me ocurrió una gran idea. La comenté con Lina, le pareció una buena idea, y comenzó a prepararse para la aventura.
Sin que Andrés ni Fred tuvieran muy claro qué es lo que íbamos a hacer, les pedí que nos compañaran a la estación para usar el tren extrametropolitano, e ir a la Zapotlán de Arreola. Les prometí que no tardaríamos mucho. Que era sólo cuestión de un par de horas. Despues de todo sólo nos toma 25 minutos en llegar en tren de Guadalajara a Zapotlán.
Transbordamos en la terminal Orozco y tomamos el tren ligero al centro. De ahí, caminamos unas cuadras hasta llegar a la casa de los padres de Lina. Habían pasado ya muchos años que no visitabamos esa casa. Sin embargo, estaba exactamente igual que como la dejamos.
Andrés apenas la recordaba.
El polvo había dado ese tono sombrío a los muebles de madera que parecía estaban guardando el brillo del barniz, para cuando un trapo húmedo los frotara.
Para Fred, entrar en esa casa, era entrar en una cápsula del tiempo. El estilo del mobiliario y las lámparas, sólo los había visto en sus chip-books de historia. Hacía ya muchos años que no se usa la madera para hacer muebles, por lo que a Lina y a mí, nos llenó de nostalgia, volver a estar rodeados de toda esa magia que la madera en sillas, mesas y puertas pueden crear.
Nos dirigimos de inmediato a una habitación del fondo, para llevar al cabo mi plan.
Ahí estaba, le quité la manta que la protegía del polvo. Y ni teniéndola de frente, supieron de primera instancia qué era lo que les iba a mostrar.
La conecté a la luz eléctrica, giré un botón, y después de un par de segundos, estabamos ahí, viendo cantar en vivo a Azzid, el hijo de Yahir, en un televisor en blanco y negro que mis suegros habían comprado hacía más de 70 años.
Con unos pequeños ajustes a las antenas, y con un par de giros a la perilla donde se le cambia el canal, la imagen fué cada vez más nítida.
Mi hijo y su hijo no daban crédito a lo que estaban viendo. Andrés sabía de la historia de la televisión, pero la última vez que comió frente a este televisor había sido hace tantos años que su memoria no lo tenía presente. ¡Y qué decir de Fred! Que le costaba trabajo entender una imagen tan plana, como un dibujo en un papel.
La sorpresa fué aún mayor cuando Lina giró la perilla para cambiar de canal. El mecanismo manual, tan antiguo, era un concepto que Fred jamás hubiera imaginado. Ni siquiera Andrés conocía este procedimiento para cambiar de canal, pues desde antes de que pudiera caminar, ya era capaz de dominar los controles remotos infrarojos, antes de que los de ultrasonido fueran inventados.
Sólo un par de canales tenían señal gratuita aérea. Y estaban a punto de ser suspendidas sus señales definitivamente. Ahora mi hijo entendía de qué se trataba este tipo de señal de televisión.
Sólo los viejos como nosotros teníamos claro de qué se hablaba. Despues de más de 70 años, ese televisor ya sería por fin disfuncional, y una pieza para un museo donde lamentablemente, sin señal, los niños no podrán ver lo que había fascinado a mi nieto: Una imagen con movimiento, plana, en matices de grises.
En un mueble de la cocina, yo sabía que estaba un radio de bulbos, en el ropero de mis suegros, un reloj de manecillas y cuerda, fotografías impresas en papel; en el closet del antiguo cuarto de Lina, se habían guardado su grabadora para casetes, su secadora para el cabello y un sin fin de utilícimos artefactos de finales del siglo pasado que habrían hecho de esa aventura, una larga sesión de historia... pero el tiempo había volado, y teníamos que regresar.
Caminando a la estación del tren, Lina y yo nos tomamos de la mano, y caminamos por las mismas banquetas que habíamos recorrido hace casi 50 años... No pudimos evitar darnos un beso y recordar cuando éramos novios.
Espero que pronto podamos volver para darles a mi hijo y a mi nieto otro vistazo al pasado...
¡Hay tantas cosas de qué platicar todavía!
lunes, junio 04, 2007
Fumar, acompañado de una buena bebida, de una charla interesante; relajado, compartiendo con personas agradables, fumar es verdaderamente delicioso. Es como la canela en el chocomilk, como el limón en la sopa de fideos, como la salsa en los tacos de carne asada, como el azúcar en el café.
El fin de semana pasado fumé, despues de apenas 10 días de abstinencia.
Comparto la idea de que cualquier vicio es malo. No tanto el consumo de un producto en sí, sino la dependencia, la actitud adictiva. Tan malo es ser adicto al tabaco, como ser adicto al chocolate, o al deporte.
Esos 10 días de receso que tomé, no fué otra cosa que comprobar que mi organismo es capaz de mantenerse alejado del tabaco. Que mi voluntad es todavía más fuerte que la necesidad. Me di cuenta que si decido no fumar, lo puedo conseguir. Fumé, porque lo decidí. Porque decidí también tomarme unas cervezas, sin que ésto quiera decir que sea alcohólico.
La idea, es pues, mantenerme en esa delgada frontera de fumar por placer, en vez de hacerlo por adicción.
viernes, junio 01, 2007
martes, mayo 29, 2007
No fué sino hasta el último año del bachillerato (1991-1992), que tuve acceso a una computadora personal. Muchos años antes, había tenido muy claras las nociones de cómo eran, y cómo funcionaban, gracias a un centenar de programas producidos por la UNAM, que transmitía el canal 13 de Imevisión, pero así, lo que se dice conocer una computadora, fué hasta que a alguien brillante se le ocurrió cambiar la clase de "Mecanografía I y II", por "Introducción a la Computación I y II", de la retícula de los estudiantes del Bachillerato Técnico en Administración en el que yo estudiaba.
La primer clase de "Compu", fué en un flamante centro de cómputo de 15 a 20 computadoras "286". Todavía puedo recordar la emoción de ver en un color verde brillante la frase "Insert de Operating System Disk in the drive A:", que apareció en el monitor cuando prendí la computadora, apesar de la instrucción de "no tocar los equipos" que nos había advertido la profesora.
La lista de útiles para "Compu I", era un derroche de ciencia: 5 diskettes flexibles de 5 1/4", con sus etiquetas en blanco , y 100 hojas continuas. Además debíamos cooperar para comprar entre todos los del salón un par de cintas para impresora de matriz de puntos.
Al final del curso, para poder hacer el trabajo final, teníamos que seguir con una secuencia que yo dominaba con una perfección escrupulosa:
A) Introducir el disco con la etiqueta que dice "DOS" en el drive A:.
B) Encender la computadora y el monitor.
C) Tan pronto aparecía el prompt "A:\>", sacar el disco de la unidad A: y meter el disco que tenía la etiqueta que decía "Drivers", y escribir la palabra "Herc", y presionar "[enter]
D) Sacar el disco y ahora, meter el disco con la etiqueta que dice "Word Perfect", escribir "wp" en el prompt, y entonces podría, usando ese fabuloso procesador de palabras, teclear la lista de los comandos del sistema operativo DOS más usados y breve descripción de su funcionamiento.
E) Al termino de la redacción de la tarea, esperaría mi turno a que mis compañeros que estaban usando la impresora la desocuparan, para poder llevarla a mi escritorio, y conectarla al puerto paralelo, revisar el estado de la cinta, colocar la cabeza impresora en su lugar, y poner el papel en posición para que usando los rodillos y los engranes, las hojas de papel contínuo quedara correctamente, y entonces, sí,
F) Del menú de "File", seleccionar la opción "Print..." y seleccionar el puerto "LPT1:"
[Aprovechando que tenía en el escritorio la impresora, podía imprimir del disco de mis archivos, un documento que hice en "Flow" con los símbolos de los diagramas de flujo y explicación de su uso... al término de grabar todos los cambios, debía pegar una cinta negra para cubrir una "muezca" en el disquete, para protegerlo contra escritura. Lo guardaba en su sobrecito de papel, y ahora en una caja de plástico rígido que dice "Verbatim"].
Sí, me inicié en este maravilloso mundo de las computadoras con una PC AT286, con 256kb de memoria en RAM, sin disco duro, con 2 Diskette Drives de 5.25", y con un monitor monocromático verde. Usaba el DOS versión 3.0 y usaba una impresora de matriz de puntos modelo Star1000.
Afortunadamente los 4 lectores que siguen este blog me conocen y podrán constatar que apesar de lo que se puede imaginar al leer este post, no soy un anciano... La evolución del cómputo va más rápido que cualquier otro avance tecnológico.
Sin considerarme un tipo que "las sepa de todas, todas", sí creo que me he mantenido por lo menos a una distancia lo suficientemente razonable de aspectos tecnológicos como para no ser sorprendido tan fácilmente, al menos en lo que al hardware de cómputo se refiere.
Ahora, que estoy en el medio del cómputo, desde luego procuro estar al tanto de todo cuanto se inventa en este renglón, y por esta misma posición en la que estoy, un fabricante de una reconocida marca de accesorios para almacenamiento de información, se acercó para ofrecerme uno de sus nuevos productos para que lo probara y validara que fuera compatible con las computadoras que vendemos.
Es una "Express Card" de 8GB de capacidad. Esta monería, funciona como un disco extraíble muy portátil, de apenas 7.4cm x 3.4 cm y medio centímetro de grosor, resistente a golpes y que funciona a una velocidad que supera por mucho los dispositivos similares que usan el puerto USB2.0.
Después que las pruebas fueron un éxito y que quedé muy satisfecho con el producto, puse la tarjetita en la palma de mi mano, y no podía dar crédito de los pasos agigantados con los que avanza la industria. ¡Hace 15 años, tenía en la palma de mi mano un diskette de 3.5", con doble densidad, con la fabulosa capacidad de almacenar 1.44MB! Y este diskette, estaba superando por mucho a su antecesor, un diskette que medía 5.25", con una capacidad de 360Kb, que era demasiado flexible, frágil, y tenías que ponerle un pedazo de cinta para bloquear su escritura.
No tengo una idea clara de cómo se almacenaba la información cuando yo tenía un año de edad... pero en los últimos 15 años he sido testigo de la vertiginosa y exponencial carrera por el almacenaje de información, y ahora, que en mi mano tengo una tarjetita que puede almacenar toda la información que he podido generar en años, no me puedo aventurar a imaginar cómo va a guardar sus tareas mi hijo cuando tenga 15 años... o cómo va a respaldar su información cuando tenga 30.
Si no lo hubiera vivido yo, pensaría que todo esto es producto de la ciencia ficción.
lunes, mayo 28, 2007
Por otro lado, entiende ya muchas cosas: le decimos: "Ven", y viene. "Dame", y pone la galleta que trae en su mano en mi boca... "Toma", y extiende su mano para agarrar lo que se le ofrece. "Siéntate", con unas palmaditas en su banquito, y se sienta. Le decimos "Házme unos ojitos", y los cierra de una manera diferente a como parpadea normalmente... "¿Dónde está mi nariz?" y me aprieta la nariz hasta que me la deja roja. Le decimos "¿Vamos a la calle?" y se acerca sin titubear a la puerta de salida, tratando de alcanzar la cerradura.
La única palabra que me temo que no ha aprendido su correcto significado es el universal concepto "NO". Cuando estoy cómodamente sentado viendo algún programa de televisión, y veo que Andrés se ha metido en la cocina, y ha abierto el cajón donde Lina guarda los frascos con los condimentos, y ha sacado el frasco de pimienta negra o la botella de salsa inglesa, y tengo que decidir si pararme de mi cómodo sillón y perderme algunos diálogos de mi serie, o ignorarlo y concentrarme en la tele, siempre opto por un enérgico grito que cualquiera debería entender: "Andrés, No!", que en la teoría, cualquier niño debería sentirse sorprendido y dejaría de nuevo las cosas en su lugar, apenado y se iría a su cuarto a meditar sobre sus actos. Pero con Andrés así no funciona. Mientras más fuerte es mi "NO! MUCHACHO!"; sus ojitos no pueden evitar mostrar que está sintiendo un placer insano. Como si verme gritándole como loco desde mi silla, fuera incluso más placentero que echarse la sal de ajo encima. Puedo gritarle tratando de imponerme como líder de la casa, pero le importa tanto como dejar caer el frasco de las hierbas aromáticas.
Y siempre termina la escena, cuando me tengo que levantar, sacudirle las manos, cerrar los frascos, poniéndolos en su lugar, cerrando el cajón y por supuesto, perdiéndome siempre partes importantes de mi programa.
Con mi cara de enojado, le dijo que "eso no se hace"... a lo que responde mostrándome sus 8 dientitos en una risa burlona. Lo abrazo y lo llevo a sentarse junto a mí, para que, en la primera oportunidad está ahí, otra vez, con esa mirada pícara abriendo poco a poco el mismo cajón.
Lo mismo pasa con su fascinación por meter las manos en el bote de la basura de la cocina, o por entrar al baño y querer jugar con el agua de la taza, o cuando insiste en subirse a una silla. Pareciera que sabe perfectamente lo que queremos decir cuando usamos la palabra "NO", pero que, al tener conciencia de que está haciendo algo prohibido, comienza a descubrir lo placentero que es todo lo que no debemos hacer.
Es difícil saber lo que pasa en el cerebro de un niño de casi 14 meses. Su cerebro no deja de estar trabajando. Todo lo vé, todo lo quiere tocar, todo cuanto puede escalar, lo hace, y en esa tremenda curiosidad, siempre se está metiendo en situaciones que nosotros los adultos, presumimos como "peligrosas", "antihigienicas", o "incómodas"; pero cuando un niño deliberadamente desobedece los sabios consejos de sus padres a tan temprana edad, augura una niñez y adolescencia muy complicada.
Andrés mientras ordena por olores los frascos de condimentos de la cocina de su casa.
domingo, mayo 27, 2007
miércoles, mayo 23, 2007
Siempre ha sido una ilusión en mi vida, tener un restaurante. He tenido muchas ideas al respecto, que lamentablemente se ven opacadas contra la enorme cantidad de dinero que implica la inversión inicial... El local, la cocina, el mobiliario, etc... y difícilmente un inversionista querrá invertir en un proyecto que no pasa de ser una idea en un pobre e inexperto restaurantero.
Cosa diferente sería, si el proyecto ya estuviera funcionando... si ya estuviera probado que el menú cautiva, que el servicio convence, que la clientela nos recomienda. En ese caso, dado que el proyecto estaría probado, sería más sencillo conseguir financiamiento para lo que fuera.
Por eso, he pensado que voy a instalar una cocina estandar, con un comedor, que le vamos a prestar a jóvenes entusiastas con un proyecto muy claro y que, a cambio de una renta muy accesible, sin tener que hacer esa fuerte inversión, prueben que su restaurante es capaz de mantenerse por un periodo de tiempo razonable, y que, despues de ese experimento, puedan extender sus alas y volar.
Sería como hacer un "exámen". Si pasas, sobrará quién te financie el proyecto, si no, habrás tenido la experiencia de haber probado, sin haber perdido hasta la camisa, y tendrás que reflexionar en los factores que deberás mejorar para el siguiente proyecto emprendedor
En un país donde hacen falta jóvenes emprendedores, es importante ofrecer herramientas que garanticen un continuo entusiasmo creador.
lunes, mayo 14, 2007
No puedo evitar sentirme como huérfano.
Sólo.
Supongo que todos en mi equipo, sentimos a flor de piel esta ausencia que se nota en las llamadas, en la oficina, en la certeza de que no volverá otra vez.
¿Cómo acostumbrarme a su silencio, si llegué siguiendo su voz? ¿Cómo hacerme a la idea de que no vendrá si llegué porque aquí estaba?
¿Entonces qué hago aquí?
Hace ya algunos años, cuando mi situación contractual en el departamento donde estaba, era lo mejor a lo que podía aspirar, Alfredo en una de esas múltiples sesiones de cigarrillos y de conversaciones relajadas me propuso cambiarme de departamento y obtener con ésto, un mejor gafete.
Bastó que hiciera una llamada, una recomendación, y al cabo de una semana, ya contaba con una mejor posición en la compañía.
Algunos años después, las circunstancias me orillaron a tomar la decisión de separarme de esa gran compañía.
A él fué a una de las pocas personas que fuí a notificarle en persona qué había decidido. Seguramente le sorprendió mucho el aventurado destino que me iba a jugar, pero sabíamos que apesar de que los caminos se separarían tan drásticamente, el destino nos permitiría volver a encontrarnos aunque sea sólo para saludarnos...
Fué el destino el que se encargó de que mi currículum cayera a Kodak, y fué ahí mismo donde tuve mi primer encuentro con las ventas... Jamás me imaginé que dar el paso a las ventas fuera precisamente el lazo que me haría encontrarme de nuevo con él... ya que al cabo de muchos meses, de largos y estresantes viajes por la república y países vecinos, era urgente cambiar de ambiente y pasar más tiempo con mi esposa y con nuestro recién nacido hijo.
Alfredo necesitaba cubrir una vacante de vendedor que sólo cubriría la zona del occidente... y cuando platicamos al respecto, me contrató sin siquiera leer mi currículum.
[Caray... no sabía cómo agradecerle todo lo que había hecho por mí]
Apesar de que la empresa en el que nos tocó participar juntos, era en el arranque de un proyecto muy ambicioso, aderezado con muchas circunstancias adversas, y sazonado con mucho estrés, la relación laboral, siempre tuvo un matiz fraternal y de amistad aún en los momentos en que pensábamos que habíamos tocado fondo.
El viernes pasado le tocó a él dedicarnos unas palabras de despedida. Se separa de la compañía, como una solución a una incompatibilidad de visiones.
No sé si debería ésto preocuparme; pues aunque entre Alfredo y yo tenemos muchas diferencias en formas de pensar, algunas de las coincidencias que compartimos es precisamente en la visión del negocio en el que estamos.
El viernes pasado, en una junta en la que estuvo presente el director de la compañía, dándonos la versión oficial de la separación de mi jefe, sentí esta impotencia de no poder ayudarlo... de sentirme tan pequeño como para poder darle la mano... de imaginar que si fuera yo el que se despedía, él sabría cómo ayudarme y yo, en esa silla, detras de esa enorme mesa, no podía hacer nada.
Fué quizá por cobardía, por vergüenza, o porque simplemente no había mucho sentido hacerlo, pero me habría encantado subirme a la mesa, mirarlo de frente, y como símbolo de que estaré ahí para lo que sea, decir firmemente: "Oh! Captain, my Captain".
Alfredo, nos vas a hacer mucha falta, porque todavía me hace falta aprender más de tí.
Un abrazo, Capitán.
miércoles, mayo 02, 2007
Los accidentes automovilísticos son una cruda realidad.
Sabemos que por el simple hecho de salir a la calle en un automovil, estamos expuestos a estar involucrados en un accidente, ya sea por cometer una imprudencia, o un descuido, o ser víctima y sin tener ningún tipo de responsabilidad, sufrir las consecuencias.
Decirlo así de simple y llano, implicaría que a sabiendas de esa posibilidad, debería estar preparado para que algo así me ocurriera. Pero no es así.
El sábado, al inicio de nuestro fin de semana, en camino a Zapotlán El Grande, tuvimos un accidente: Un camión de carga, súbitamente cambió de carril, invadiendo el espacio de una camioneta pickup, que tuvo que frenar así, rápidamente... nosotros (Edi, mi hermano, en el asiento del copiloto, Lina detrás de él, Andrés, dormido en el asiento trasero, apoyando su cabeza en las piernas de su mamá y yo al volante), frenamos, casi simultáneamente, para evitar alcanzar a la defensa de la camioneta, pero una camioneta Durango, con protección antichoques, no supo leer lo que estaba ocurriendo, o por distracción, no pudo frenar, hasta que destrozó toda la parte trasera del Golf de mi esposa.
Primero, la sorpresa de una violenta sacudida y no entender lo que está sucediendo, después, el escalofrío al ver los miles de cristales que llueven en el interior del auto, el terror de imaginar lo peor, y antes de que termine el primer segundo después del impacto, el enorme sentimiento de coraje e impotencia que se atora en la garganta y evita cualquier tipo de grito o quejido.
Luego el silencio.
-"¿Están bien?" pregunté con un nudo en el estómago esperando escuchar sólo un "sí" como respuesta.
-"...sí." Responde Edi.
-"...estamos bien." Dice Lina con una mano en la cabeza y la otra en el pecho de Andrés que sigue acostado.
Me dolía la espalda, los hombros y el cuello... pero más me dolia aguantarme las ganas de salir inmediatemente del auto y gritarle a ese idiota hasta desahogar ese coraje.
Nos salimos de la carretera, en un acotamiento, y sin muchos aspavientos, cruzamos un par de palabras. Le llamamos a nuestros seguros, y con mucha dificultad, por el temblor de mis manos, encendí el primer cigarrillo.
El parabrisas trasero, estaba convertido en una una pedacera de pequeños cristales en el interior, en nuestras ropas y cabellos; la defensa hecha pedazos, la puerta de la cajuela deforme.
Pero lo más dañado hasta el momento era mi tranquilidad.
Andrés ya estaba sonriendo, como siempre, queriendo caminar y señalando con su dedo todo cuanto le llamaba la atención... y yo, en cambio, sin poder evitar imaginar las terribles consecuencias que pudimos sufrir... que Andrés, vulnerable, frágil y ligero, pudo sufrir.
La sóla idea me vuelve a apachurrar el estómago.
Llegaron los ajustadores, y al encender mi cuarto cigarrillo, pude reflexionar de lo injusta que era la situación.
Por un lado, 'el imprudente', no tuvo ningún daño considerable en su vehículo. Podía continuar su viaje a Autlán, sin ningún problema, y con un pequeño 'deducible', limpiaba su culpa y reparaba los daños que causó.
Nosotros, en cambio, seguíamos temblando y sobándonos el cuello y espalda... seguíamos alterados, pensando en las terribles consecuencias como pesadillas; tuvimos que suspender nuestro viaje, asustados, y ahora el coche de Lina estará fuera de servicio por lo menos 4 semanas. Todo eso ¿quién nos lo paga? ¿Cómo lo recuperamos?
Hoy, despues de que creo haber superado esa terrible experiencia, no me queda más que agradecer a Dios que estemos completos, sanos, y que, apesar los inconvenientes y de las incomodidades de no tener un coche, no puedo evitar sentirme nuevamente bendecido por tener la oportunidad de escribir en este post, sólo una anécdota que no pasó a mayores.
martes, mayo 01, 2007
viernes, abril 13, 2007
Pero tantas coincidencias, me llamaron la atención y tanta información, desbordó de mi cabeza, y a falta de otro espacio donde pudiera escribir, traicionando a mi propia voluntad, decidí escribir de nuevo, mi opinión sobre la ley de depenalización del aborto en la Ciudad de México.
Primero, un amigo mío de la oficina, a quien particularmente respeto y admiro por la objetividad, claridad y precisión constante en sus ideas y comentarios, me abordó para platicarme que había estado leyendo este humilde espacio, y que, estaba interesado en plantear conmigo unas ideas que podían estar en sentido contrario a algunas que yo había publicado en posteos anteriores.
Quería hablar del post donde yo me pronunciaba a favor de la despenalización del aborto... y tan pronto me lo propuso, no tuve otro remedio que aceptar el debate, a pesar que sabía perfectamente que los dos, somos un reflejo de los dos grupos que ahora discuten ese mismo tema en la Asamblea y que aunque tenemos pocas diferencias, son irreconciliables.
En la sala "F", escuché cómo expuso sus convicciones. La mayoría de sus argumentos los había escuchado antes, pero uno en particular, me pareció muy interesante: "... no, no es un asunto religioso ni moral; es un asunto de 'elementales derechos humanos' donde la ley debe proteger a todos, particularmente a los más indefensos..." (uf!, Jaque!) Yo tenía bajo la manga, el antídoto, el criterio "bioético-científico" que, contrario al criterio católico, establece una diferencia entre "una célula fecundada", "un embrión" y "un feto", y que establece que las dos primeras fases de la gestación no se consieran "un ser humano", porque carece de características elementales como un sistema nervioso central completo, órganos desarrollados, un cerebro humano, entre otras muchas cosas. Aunque ese ser vivo tenga la potencialidad de convertirse en un ser humano, simplemente no lo es.
Lamentablemente, ni lo supe explicar correctamente en ese momento, y, es una visión que difícilmente será aceptada por quienes tienen muy arraigada la versión religiosa de que el "alma" de una persona está desde la fecundación, mientras que científicamente se ha acordado que la "psique" o "alma" de una persona requiere de un cuerpo humano desarrollado plenamente.
(¡Vaya embrollo!, ¿No?, Simplemente no me gustaría estar en los zapatos de ninguno de los asambleístas)
Después de esa interesante y civilizada charla, y después de haber echado a andar mi motor de la reflexión, que difícilmente puedo parar, seguí pensando en eso en el camino a casa, y, durante la cena, en el televisor, las noticias no dejan de hablar sobre el tema.
Un comercial, donde aparece Chespirito, y afirma que su madre tuvo la opción clara y propuesta por su doctor de abortarlo, y que ella no lo aceptó, y que gracias a esa decisión, hoy lo tenemos entre nosotros... (Mi cuate, me mencionó al menos dos personalidades mundiales que pudieron haber faltado si sus madres hubieran tomado la decisión del aborto).
Inmediatamente, mi retorcido -e irónico- motor, me hizo imaginar a qué personajes "del mal", pudieron haberse evitado si sus madres, hubieran abortado por no tener las condiciones de amor y educación para educar por el "buen camino" a sus hijitos...
Después, en un programa nocturno de televisión, "Contrapunto", conducido por Amparo Casar, trataron el mismísmo tema... (Mucha coincidencia, ¿No?). Apesar de mi enorme deuda de sueño, decidí quedarme para "documentarme".
En la primera parte del programa, entrevistó a una mujer que me pareció excepcional: Marta Lamas. Feminista, catedrática de la UNAM y del ITAM. La señora Lamas, con una mostrada sensibilidad, y con un perfil muy sobrio, científico, laico y humanista, expuso muchos puntos a favor de la ley de despenalización del aborto que me parecieron muy buenos (de ella, copié el argumento de que antes de que el producto sea feto, no es considerado ser humano)... por la avanzada hora de la noche, decidí no llamarle a mi cuate para que encendiera el televisor y me evitarla la molestia de repetir torpemente lo que mi volátil memoria recordara al día siguiente... el programa simplemente me quitó el sueño.
Sin embargo, en este momento, apenas a un par de horas de que el programa terminó, y que no he podido dejar de darle vueltas a las ideas en mi cabeza, decidí tomar la computadora y alcanzar a escribir las pocas ideas que pude retener... antes de perder definitivamente tanta información.
En primer lugar, aclaró lo que muchos ignoramos: "La ley es una ley integral que por una parte plantea acciones que procuren evitar los embarazos no deseados y por lo tanto, los abortos. Se establecen mecanismos para hacer llegar educación sexual a más gente, métodos anticonceptivos, y atención y cuidado a madres con embarazos no deseados que no quieran tomar el aborto como una alternativa, y ya sea que decidan quedarse con el bebé o darlo en adopción..." (Caray! Nunca se había hablado masivamente de esto...)
Al día de hoy, en el DF, ya existen 3 causales de aborto que no están penalizadas: Por malformación genética del producto, por amenaza de vida de la madre, o por violación... lo polémico de esta ley, es que se agrega una cuarta causal, que establece que si la madre ve truncado o afectado su proyecto de vida. Para algunos, esta causal podría resultar vanal, pero no lo es.
La función de ser madre, debe ser una actividad amorosa, entregada, y voluntaria. Y una mujer no debe ser obligada a formar, parir, criar y educar a un hijo, si no lo desea. Si no está dispuesta a compartir su cuerpo para el embarazo, o si este hijo, implica un cambio radical de vida en la que esté comprometido su bienestar, no debería ser obligada a tenerlo. La maternidad es un don que las mujeres deben tener la libertad de elegir o no. De aceptarlo o no.
En una maternidad causada por un error técnico (se rompe el condón, falla el método anticonceptivo, falla las cuentas, se mueve el DIU, etc), causada por una cuestión social (abuso sexual violento, ya sea por un extraño o por un marido macho, o por ignorancia, etc), o causada por la debilidad a la que todos estamos sujetos por nuestra condición humana, y que por ende trae un hijo no deseado, no debería verse a este hijo como "la consecuencia", de esta sexualidad. Un hijo nunca debe verse como "un castigo" o como "la responsabilidad" por una conducta sexual... Y creo que una madre debería tener el derecho de tener los hijos que ella decida, en el tiempo que lo decida y en la frecuencia que más le convenga.
Pero volvamos a la ley, que es el tema de este post.
La ley, y creo que la inmensa mayoría de los mexicanos, no estamos de acuerdo con el aborto. Ojalá cada vez sea menos recurrido y menos frecuente acudir a un aborto para suprimir un producto no deseado.
Pero hoy en día es una realidad, en la que con o sin ley, todos los días, mujeres de todo el país, deciden abortar o no. Apesar del miedo al pecado, deciden abortar o no. Y que, en todas las clases sociales, y de todos los grupos sociales, y de todas las creencias, salen mujeres que deciden abortar clandestinamente, unas, las que tienen acceso a más información y poder económico, lo harán en los consultorios de sus ginecólogos, y las más, lo harán en lugares insalubres, con enormes riesgos de infecciones, enfermedades y muertes causadas por instrumentos improvisados, sucios, y por manos de charlatanes.
La ley NO PROMUEVE el aborto. Sólo facilita una condicion para que quienes ya han tomado una personalísima decisión de suspender su embarazo, lo hagan, por lo menos, por instituciones y profesionales adecuados...
Si yo fuera un doctor de una institución pública, y tuviera en mi consultorio a una mujer que ha decidido abortar, es una excelente oportunidad para poder promover la educación sexual, explicar el uso de métodos anticonceptivos, y de prevención que si, en otras condiciones esa misma mujer aborta en un callejón, y sobrevive, está condenada a volver a cometer el mismo error por su propia ignorancia, y no tener la atención adecuada.
Mientras no sepamos con exactitud el número de abortos que se hacen cada día, no sabremos de qué tamaño es el problema o dónde hará falta redoblar los esfuerzos de las campañas en contra de los embarazos no deseados. Seguiremos propiciando costosos y riesgosos procedimientos clandestinos de abortos, y seguiremos haciéndonos de la vista gorda de un problema que es una causa de otro tipo de problemas sociales, de salud pública y económicos.
Ahora que he escuchado con más detalle las características de esta ley, creo, que la ley es moderna, moderada, integral, cuyo principal objetivo será el de promover la educación sexual, poner disposición de las mujeres información y antender a madres con embarazos no deseados en sus diferentes posibilidades de decisión: "abortar" o "no abortar".
Esta discución se ha centrado en la calificación o descalificación del aborto, pero debería centrarse en la aprobación o no de la ley y en los beneficios que esta ley podría traer para poder evitar en lo futuro, más y más embarazos no deseados.
Despues de la charla con mi amigo, cuando regresabamos a nuestros escritorios, le pedí que documentara sus comentarios en mi blog, y no lo ví con muchas intenciones de hacerlo... espero que al leer este larguísimo post, pueda motivarse a compartir con los otros 3 lectores del blog sus pensamientos al respecto.

